Si bien el Pulpo Paul lo había advertido, no es muy digno de caballeros creer en los vaticinios de un molusco carnívoro. Aunque quizá, someterlo a la prueba de “la austeridad” versus “el estímulo” para paliar la crisis, sería un ejercicio que nadie podría rechazar: por fin habría un pulpo a quien culpar!. Lo cierto, es que el gol de Carles Puyol en el minuto 73 ha sido una gran alegría para España. Y sobretodo para los casi 4 millones de parados.
El gol de Puyol no es la única razón para que Wolfgang Schäuble, ministro de Finanzas germano, pierda la sonrisa. Hasta hace unos meses, Schäuble mostraba con gran entusiasmo las fortalezas de la economía Alemana: “Es encantador saber que el próximo año el déficit presupuestario será inferior al esperado”..., decía. Era el período previo al mes de abril (un mes que por respeto a la literatura, nunca ha sido cruel para la economía). Por eso que todo comenzó en mayo, para acrecentarse en junio. Hasta ahí, las estimaciones de crecimiento que se habían mantenido en alza y con un incremento continuo del empleo, iniciaron su caída. Sólo entonces, Schäuble se dio cuenta que Alemania necesita del resto del mundo para mantener su ritmo.
