Hace unos días el Presidente del gobierno español habló del interés que tienen los jefes de gobiernos del mundo entero en desarrollar empresas nacionales fuertes. Parece que es bueno tenerlas.
Los argumentos que se suelen oír incluyen:
- El orgullo nacional de que uno de los nuestros pisa fuerte.
- La idea de que una empresa nacional paga más impuestos en el país de su sede que fuera donde tiene sus actividades o que pagan las empresas extranjeras que generan beneficios en nuestro país.
- Una empresa nacional tardará más en tomar decisiones de reducir su presencia, con la consecuente reducción de empleo en su propio país.
- Una empresa nacional reduce empleo antes fuera que en su propio país.
- Una empresa nacional invertirá más en su país que lo normal.
- Una empresa nacional emplea más personal de su propio país que las extranjeras presentes en el país.
- Una empresa nacional emplea más personal de su nacionalidad fuera, especialmente altos ejecutivos.
