Así, visto desde fuera y en un contexto más social que económico, la noticia conocida ayer de que el crecimiento económico de nuestro páis será de un 3% en vez de un 2,7% como estaba previsto hace pensar que nuestro país es una máquina de generar riqueza.
En pleno debate sobre si hay que seguir cobrando los fondos europeos algunos años más o si unos dan más que otros, lo que sí está claro que es ya va siendo cada vez más difiícil pasar por pobres. Los datos de crecimiento e IPC lo afirman, y el informe de primavera de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) revisa al alza dicho crecimiento.
Este informe también revisa, pero esta vez a la baja, el crecimiento de la zona euro, que será menos de lo previsto (1,2%) en vez del 2% esperado. La OCDE aprovecha para lanzar un consejo: que el Banco Central Europeo (BCE) baje los tipos de interés “a corto plazo”, aunque el BCE ya rechazó ayer la sugerencia.
