Si hablamos de Patrón de la Banca, es posible que algunos piensen en Emilio Botín. Después de todo creo que es de los pocos banqueros reales que existe en España, si consideramos banqueros a los dueños de los Bancos. Botín se juega su dinero (junto con el de sus accionistas) en la toma de decisiones y eso muy pocos en España y en el mundo lo pueden decir, y menos asumiendo funciones ejecutivas. Pero no, no me refiero a ese tipo de Patrón.
Otros pueden pensar en Miguel Martín, Presidente de la patronal bancaria española, la AEB. El Patrón de patrones. Pero no, tampoco estoy pensando en este tipo de figura. Mi referencia no es de este mundo.
Me refiero a la figura del Santo Protector de una profesión, de una actividad, de una zona geográfica. Y es que, aunque muchos lo desconozcan, hace dos días (perdón por el retraso, pero he estado liado), el 4 de noviembre, se celebra por la Banca a San Carlos Borromeo, su Patrón. Es habitual ver comidas de profesionales financieros ese día, rememorando una antigua tradición.
