
El otro día me lo confesaba un blogger del mundillo financiero (no diré el nombre, si él quiere ya saldrá). Es de los que publica sus movimientos en los mercados financieros. Y su confesión era: “en realidad gano menos de lo que marca la estrategia en el blog”.
No, no es que esté mintiendo. Es que en el blog publica sus decisiones racionales, de acuerdo a un sistema. Y el caso es que, además de esas operaciones que publica, de vez en cuando hace algunas operaciones “impulsivas”. Es decir, se aparta de su sistemática para invertir “por intuición”. Y el resultado es que estas operaciones por impulso restan valor a las que realiza de acuerdo a su sistema.
