
Cada vez hay más países que sitúan sus tipos de interés en zonas cercanas al cero. Después de Japón, EEUU y Suiza, ahora le ha tocado el turno a Canadá, que situó ayer sus tipos en el 0,5% y puede que mañana el Banco de Inglaterra los sitúe en la misma cifra.
Con esta estrategia se pretende estimular la economía puesto que los préstamos son más baratos, y la rentabilidad de los depósitos seguros en los bancos centrales dan una remuneración muy baja. Sin embargo no parece que esta política esté funcionando, ya que unos tipos bajos no bastan para estimular el mercado crediticio.

