Marlboro más barato que Fortuna… ¿estamos locos?
Para cualquier no fumador, probablemente, el hecho de que una marca de tabaco tenga mayor precio que otra no significará gran cosa. Pero imaginemos por un momento que un Seat León costase más que un Audi A3… ese 30% de diferencia de precio, que tanto afecta a la demanda, acaba de darse la vuelta de repente en lo que se refiere a las marcas de cigarrillos por una curiosa estrategia de precios de Phillip Morris.
El A3 de los tabacos, alias Marlboro, ahora cuesta 15 céntimos de euro menos que Fortuna. Es decir, lo que antes era un producto “de lujo” para los fumadores, ahora se convierte en uno más asequible que la marca de rubio más vendida en España. El resultado ha sido que las acciones de Altadis han caído en picado, ya que su principal competidor ha decidido disminuir sus márgenes para captar cuota de mercado, justo lo contrario ellos.
Coherente o no, la demanda de tabaco se estima que disminuirá en un 10% a lo largo del año, y el precio de las cajetillas “low-cost” ha subido por una modificación del impuesto mínimo. A pesar de que estas marcas de bajo precio son las que están experimentando un mayor crecimiento, quizás la estrategia de Phillip Morris va encaminada a pasar a clientes de los low-cost a las marcas tradicionales, las cuales, ahora que ya no tienen grandes gastos en publicidad (porque no pueden), pero sí gozan de una excelente percepción.
¿Funcionará?
Vía | El Mundo
En El Blog Salmón | El fin de la publicidad del tabaco… menos en los deportes de motor, Todo es "low-cost", hasta el tabaco y Ley antitabaco: conflictos y oportunidades de negocio
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Pues ahí esta la cosa. En si funcionará. El peligro que se corre es desposicionar el producto. Si no tocas el precio, justamente ahora que los baratos han subido el precio, tu diferencial de precio se reduce, pero tu posicionamiento sigue intacto.
Si empiezas a jugar con el precio de forma tactica, al final puedes perder lo que más cuesta 8tiempo y dinero), que es el posicionamiento. En fin, que puedes ganar una batalla para terminar perdiendo la guerra.
Siendo estas empresas, me imagino tendran sus mega estudios de mercado, y su estrategia bien pensada, o igual no...
Estoy de acuerdo en que existe un riesgo de cambiar la percepción de calidad del producto, pero el sector del tabaco se está convirtiendo en algo bastante complicado. Quizás, ahora que ya no puede invertirse en publicidad, el precio se convierte en la variable más importante, la única que pueda mover la demanda. En ese caso la decisión está clara.
Será curioso observar qué ocurre en un sector sin publicidad y con muchos enemigos.
Pues ahora sí que el posicionamiento se va a hacer clandestinamente del todo.
No sé si vale la comparación con los coches porque no son un artículo de consumo diario.
Lo que sí tengo claro es que con Marlboro más barato que Fortuna, adiós a Fortuna cuyo único atributo interesante era el precio.
En el caso de los pescados, por ejemplo, me temo que un argumento a favor de un precio alto es la escasez y el morbo de consumir lo que no abunda, caso de la angula. De pequeño recuerdo que comer los salmones que pescaba mi padre era una experiencia envidiada por los ricos, mientras que ahora ya apesta tanto salmón, que curiosamente sabe exactamente igual que entonces.
Como fumador, gracias, señor Philip Morris. Esto es márketing no de guerrilla sino de revolución salvaje.