¿Qué es una OPV u oferta pública de venta?

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OPV u oferta pública de venta son conceptos que leemos a diario últimamente en cualquier página de economía y finanzas. Las salidas a bolsa de empresas cotizadas como LinkedIn, Groupon o Pandora, han hecho que este término financiero esté más vivo que nunca y que le demos cabida hoy en nuestra sección de Conceptos de Economía.

El término OPV está asociado también al debate sobre la nueva burbuja puntocom o la burbuja 2.0, tal y como se denomina ya por muchos medios estas salidas a bolsa. Además, el panorama financiero español también está recurriendo a los mecanismos de ofertas públicas de venta dentro de las cajas de ahorros como sistema para recapitalizarse.

¿Qué es una OPV?


Una OPV es una oferta pública de venta de cualquier activo financiero emitido por cualquier empresa dirigida al público en general. Es decir, las OPV pueden ser ofertas desde acciones de la propia empresa a pagarés, obligaciones o cualquier otro tipo de activo que la empresa pueda emitirse y que esté sujeto a cotización en un mercado secundario de valores.

El caso más generalizado es la oferta pública de venta de acciones, por lo que se crea un mecanismo que de entrada a nuevos accionistas en la empresa. La principal diferencia con el mecanismo de la OPS u oferta pública de suscripción radica en que no hay emisión de acciones nuevas en una OPV y los vendedores de dichas acciones son los accionistas actuales de la empresa.

Las OPVs dan entrada a la empresa en los mercados bursátiles si no cotizaban anteriormente por lo que podemos tener OPV de acciones no cotizadas y OPV de acciones cotizadas, en el caso de que accionistas mayoritarios decidan deshacerse de sus acciones. En el caso de acciones no cotizadas, la empresa que realiza la OPV debe solicitar primero la admisión a cotización de dichas acciones y a posteriori ejecutar la OPV. En el caso de acciones cotizadas, basta con lanzar la oferta pública de venta de dichos títulos.

Requisitos para realizar una OPV


Los requisitos que tiene que cumplir una empresa para realizar una OPV dependen del mercado bursátil en el que vayan a cotizar dichas acciones o activos financieros y del regulador de dicho mercado. Por ejemplo, en el caso de LinkedIn, que cotizan en el NYSE, mercado de EEUU, el regulador es la SEC. Para el caso de la fallida OPV de Atento, que quería cotizar en España, el regulador es la CNMV. Para el caso de las OPVs de acciones que quieran cotizar en España, los requisitos a cumplir son los equivalentes a cualquier empresa cotizada dado que si no cotiza debe entrar en el mercado y publicar un folleto informativo que contenga como mínimo la siguiente información:
  • Información relativa a los valores que ofrecen. Su naturaleza y características, incluyendo precio y rentabilidad esperada.
  • Detalles sobre el emisor: domicilio social, fecha de constitución, órgano de administración..,
  • Información referente a la actividad del emisor, incluyendo su patrimonio, situación actual, resultados y perspectivas.
  • Descripción detallada de la colocación: entidades colocadoras, plazos, sistema de adjudicación, etc.
  • Sobre el régimen fiscal aplicable a los valores emitidos.

Estos folletos informativos se ponen a disposición de los inversores desde las propias entidades colocadoras, la web de la empresa y la CNMV para que cualquiera que desee ir a la OPV pueda hacerlo.

Los movimientos previos en la OPV


Las ofertas públicas de venta de acciones pueden estar condicionadas a un número máximo de acciones por inversor, pueden estar condicionadas a una prorrata posterior entre el número máximo y las opciones disponibles entre la aceptación que tenga el mercado e incluso pueden suspenderse si así la empresa lo desea.

Normalmente, en la OPV se fija una valoración de la empresa que se convierte en un valor de salida por acción y un límite de acciones a asignar a cada inversor. Los inversores interesados, lanzarán la orden de suscripción de la OPV a su agente de valores y el día que comience a cotizar dicha acción, harán el pago y dispondrán de la titularidad plena de dichas acciones.

Si el mercado no se presenta favorable para la compra de dichas acciones, la empresa puede corregir la valoración de la acción a la baja e incluso puede suspender la OPV si ve que no se cubre el porcentaje mínimo de capital que se pretende colocar en los mercados.

Acudir o no acudir, esa es la cuestión


En todas las ofertas públicas de venta de acciones, aparecen los movimientos propios de la salida a bolsa de cualquier empresa si esta antes no cotizaba, o bien, las causas y consecuencias de la salida de accionistas antiguos de la misma. Tengamos presente que las circunstancias determinantes para acudir a una OPV vendrán siempre determinadas por el valor de compra de la acción y por las perspectivas de crecimiento de la acción y su revalorización.

Además, tenemos que tener presente también la política de dividendos de la empresa, la retribución de los activos si son títulos de renta fija como pagarés u obligaciones y por supuesto, la liquidez previsible de la acción como el entorno macro y sectorial que afectará a la empresa. Actualmente, los lanzamientos de OPVs son el mecanismo favorito para hacer caja por parte de muchas empresas o incluso, la solución para captar capital privado en los mercados financieros.

Hay OPV muy interesantes y otras que no lo son tanto, por lo que la prudencia y el buen criterio inversor debe primar siempre ante cualquier tipo de decisión inversora.

Más Información | Ley 24/1988 del mercado de valores
En El Blog Salmón | VISA prepara la segunda mayor OPV de la historia, Polémica salida a bolsa de Corporación Dermoestética
Imagen | Rahego

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