
El viernes pasado vimos la oferta pública de venta (OPV) de Facebook, una de las más grandes OPVs que se han visto. Como parte de esta nueva cotización en NASDAQ, la empresa levantó capital nuevo de aproximadamente $18.000 millones y muchos de los accionistas han vendido parte de sus acciones también. El fundador, Mark Zuckerberg dijo que el vendió una parte relativamente pequeña porque la OPV le reportará unos impuestos cuantiosos por el aumento del valor de sus acciones. Es lo más normal que venda para cubrir sus obligaciones fiscales.
Sobre el precio de salida a bolsa ha estado subiendo desde que anunciaron la venta y muchos dicen que han fijado el precio correctamente porque no ha experimentado esa burbuja inicial que se ve en muchas OPVs. Hay muchos que piensan que es bueno obtener el último precio en la salida a bolsa porque mejora el precio para los accionistas, pero también les gusta porque perjudica a esos especuladores que ‘manipulan’ el precio el primer día y ganan dinero a costa de los accionistas.



Comienza su descripción con la valoración de los flujos generados en el futuro utilizando la vieja fórmula de los flujos de efectivo descontados, ver fórmula a la derecha, y nos recuerda que no hay que olvidar las viejas herramientas financieras. No obstante, el elemento fundamental que justifica los altos valores basados en estos flujos de efectivo descontados que se proyectan, es la solided, la fiabilidad y la previsibilidad de los negocios que generan los flujos proyectos.