
Cuando la crisis financiera provocó el año 2008 el empatanamiento de los mercados de crédito, la Reserva Federal de Estados Unidos respondió inyectando altas dosis de dinero en la economía, y como la crisis del crédito se propagó rápidamente a los países europeos, estos debieron responder con la misma receta. Junto a esto, los bancos centrales procedieron a bajar la tasa de interés a niveles cercanos a cero, pese a que ya habían estado bajas durante un lustro tras la crisis de la puntocom.
Desde ese momento comenzaron los debates en todo el mundo advirtiendo que se avecinaba una hiperinflación galopante similar a la que tuvo la República de Weimar. Hasta hace unos pocos meses, gran cantidad de expertos señalaba que la inflación estaba ad-portas y que era inevitable. Sin embargo, más que un peligro de inflación, lo que tenemos es un camino despejado y abierto hacia la deflación. Y si la inflación era considerada el peor de todos los males posibles para los bancos centrales, hay que advertir que el peligro de la deflación puede ser varias veces peor. ¿Qué harán entonces los bancos centrales?
En primer lugar los bancos centrales son los principales responsables de la crisis. Al supeditar los principios monetaristas por sobre los principios de la creación de valor real, los bancos centrales no solo profundizaron esas heridas abiertas que dejó el quiebre de Bretton Woods, que originó el desorden financiero que hoy tenemos, sino que contribuyeron a propagar una globalización que se basó exclusivamente en los precios, sin tomar en cuenta el empleo y la creación real de valor.
De esta forma los bancos centrales, con su pócima secreta de la tasa de interés, destruyeron una importante cantidad de empleo en el mundo, empleo que hoy es imposible de recuperar. Por eso estamos en esta espiral deflacionaria que no es otra cosa que un círculo vicioso de caída en la demanda → caída de los precios → impago de deudas → quiebras → despidos → reducción de salarios → más caída en la demanda, que es altamente peligroso y nocivo.
En Estados Unidos, los precios se han reducido a su nivel más bajo en 50 años: el 0,4%, y la Reserva Federal reconoció formalmente que el país se enfrenta a una deflación que alterará fuertemente la recuperación económica. En Europa, la inflación subyacente llega al 0,8%, la cifra más baja desde que comenzaron los registros de la serie en 1991. La tendencia general de los precios, incluyendo los de la materias primas (cobre, oro, petróleo) es a la baja. A este ritmo (ver imagen), la deflación se convertirá en el gran problema global en muy poco tiempo. Y los bancos centrales no podrán hacer nada para evitarlo. Sólo seguir imprimiendo y profundizar más el daño que ya hicieron.
En El Blog Salmón | ¿Quien ganó con el control de la Inflación?, Desempleo, austeridad y deflación: rumbo a la nueva zambullida,
Monedas extrañas: el verdadero valor del dinero
Comentarios
interesante
Yo creo que ha llegado un momento en el que las cosas no volverán a ser como eran: no podremos tener los mismos gastos, los mismos caprichos, los mismos excesos...
Viene una época en que lo importante es lo necesario, lo imprescindible. El mítico 'back to basics' a la enésima potencia.
Un cambio de mentalidad para el 90% de la población complicado de digerir en tan corto periodo de tiempo.
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8No se como explicarlo. El dinero... los papelitos no son nada ni valen nada, todo es un juego de confianza basado en la producción de bienes y servicios, pero si los bienes tienden a ser cada vez mas baratos, los servicios irán a la par por motivos obvios, la clave es darnos cuenta que el paradigma Trabajo->Dinero es falso, tendrá que ser sustituido por otro, veremos cual. Tengo algunas ideas al respecto, pero esa sera en otra ocasión.
8 Comentario moderado
8Ya hace un par de años que le estamos dando "vueltas" al tema. Los precios pueden seguir bajando hasta la mínima expresión, pero como el empleo se destruye a más velocidad, es imposible salir de este círculo vicioso. Los únicos beneficiados son aquellos trabajadores que no han perdido el empleo y que conservan sueldos "dignos", los funcionarios y los empresarios que aunque vendan menos tienen herramientas suficientes para degradar los sueldos.
Aunque no tengo duda de que los Bancos Centrales tiene la culpa de casi todo, del desempleo NO. Aquí deberíamos "urgar" entre la clase política y la empresarial (por diferenciarlos), unos por preparar el camino y otros por salir corriendo buscando las "oportunidades de la Globalización". Ja!!
interesante
A. "¿Oye, esto que está ocurriendo en la playa no será un tsunami?".
B. "!!Pero qué dices, tíiio!!. ¿Tú no ves que el agua no está subiendo, sinó retirandose?".
-- editado por última vez a las 23:40
Lo que tienen tantos años de tirar el coste del dinero prestado (intereses) es que la gente acaba viviendo con los papelitos de colores de 14 mensualidades trabajando 12 (las otras 2 "se piden prestadas a cuenta de lo mucho que ha aumentado el valor de mi piso"). Cuando toca apañarse con las 12 mensualidades (porque ya nadie nos presta más) o incluso con 11 (porque habrá que ir devolviendo las pedidas prestadas) ... pues ... no quedan más papelitos de colores en la partida y, o se imprimen todos los años (no solo uno) los de las 2 mensualidades que faltan, o las cosas se venden por menos papelitos de colores (deflaccion), o no se venden (los pisos ahora salvo en aquellos casos que aplican el principio anterior). Pura matemática.
-- editado por última vez a las 23:48
6 Comentario moderado
8Supongo que los números elegidos en ejemplo inducen a confusión.
No, no me estoy refiriendo para nada a las pagas extras (en mi ejemplo, supón las pagas extras prorrateadas en esas 12 mensualidades de los 12 meses del año), sinó a vivir por encima de nuestras posibilidades, gastando cada año más de lo que en realidad ganábamos, y actuando como si ese absurdo fuese sostenible para la economía personal.
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