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Con un emotivo discurso Gordon Brown cerró la jornada: “Este es el día en que el mundo se unió para luchar contra la recesión mundial”, expresó. Se termina el añejo Consenso de Washington y nace así el Consenso de Londres. El mayor desafío que enfrenta la humanidad está perfectamente claro para quienes seguimos a fondo el pulso de la economía mundial. La caída en todos los niveles, en todos los países, de Este a Oeste, de Norte a Sur, es estruendosa; el comercio mundial ha caído en un 10%; las exportaciones de Japón, Korea, Taiwán, Alemania, se han desplomado al 60%. Una caída vertical. El desempleo llega a niveles alarmantes y pronto será del 10% en el hemisferio norte. La crisis está tensionando la vida social de muchas ciudades y puede provocar serios conflictos. Nos enfrentamos al peor momento en cien años.

Nadie puede pensar que las palabras de Brown se termina la crisis. El camino que viene por delante es muy largo y duro pero al menos este día se ha sembrado la semilla de un cambio sustancial para enfrentar el futuro y mirar a la economía y al mundo de frente. Sin reglas del juego claras y transparentes para todos, nuestro querido y único planeta iba rumbo al despeñadero de esas películas tipo Mad Max o Soylent Green. Pero no podemos pensar que ya estamos a salvo.


Por eso Gordon Brown señaló que “desde la última vez que nos reunimos (noviembre del año pasado) la crisis se ha profundizado afectando la vida de mujeres, hombres y niños de todo el mundo. Ahora llegó la hora en que todos los países deben unirse. Porque una crisis global, requiere una solución global”.

Las palabras de Gordon Brown, no han podido ser más acertadas. La cumbre del G-20 en Washington no llegó a nada. Recordemos quien era el anfitrión de entonces en la Casa Blanca: el mismo que dilapidó 4 billones (trillones de EEUU) de dólares entre Irak y Afganistan, la cuenta que tenemos que pagar ahora. Por eso que la presencia de Obama ha sido determinante, y logró aunar y concordar con aquellos que habían amenazado de pararse e irse (como Sarkozy y Merkel). No se llegó a ello, por suerte, dando cuenta de la completa unanimidad de los lideres por reformar el sistema financiero y hacerlo más transparente; por terminar con los paraísos fiscales, para lo cual la OCDE entregará una lista con todos los países donde existe esta anomalía financiera. Porque se aplicarán sanciones si no se siguen las nuevas reglas del juego. Porque sólo con reglas del juego claras y transparentes se puede hablar de competencia perfecta y mercados competitivos. La falta de reglas claras incentivan las fallas y abusos que en el mundo financiero llevaron al actual descalabro.

Pero Brown fue aún más allá y señaló que esta lucha contra la recesión no es sólo con palabras. Se ha creado un plan y un calendario para la recuperación mundial, destinando un billón de dólares al FMI para socorrer a las economías emergentes. Habrá un seguimiento permanente a la economía global y se creará un mecanismo que supervigile las finanzas mundiales. “La época del Consenso de Washington ha terminado, y crearemos un Nuevo Orden Mundial con cooperación internacional”, dijo Brown.

Más información | Discurso de Gordon Brown, con preguntas, Comunicado del G-20, El País: G 20 crea agencia supervisora de los mercados financieros y destina un billón de dólares para luchar contra a crisis, El Mundo: Un billón de dólares contra la crisis

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