

Es muy ilustrativo que Albert Einstein dijera que el interés compuesto es la mayor fuerza en el universo. Lo que no dijo es que se trata de una fuerza destructiva. Como veremos en este y otros post, la “magia” del interés compuesto es lo que tiene hoy a la economía mundial al borde del precipicio. En la primera gráfica presento la curva de la deuda pública de Estados Unidos desde 1940 hasta 2020 (sólo la deuda pública, la deuda privada es cinco veces mayor). En la segunda gráfica, hago el ejercicio de presentar una curva con el rendimiento del 10% anual para una unidad, durante 80 años (los mismos años que van desde 1940 a 2020 de la gráfica 1), ¿no os sorprenden las similitudes?.
Esta coincidencia perfecta entre las curvas de la deuda de Estados Unidos y la curva de un crecimiento al 10% anual nos permiten elaborar un par de planteamientos. El primer elemento a tener en cuenta es que la deuda, en su fase inicial. actúa como un motor de la economía contribuyendo al rápido crecimiento económico y el aumento del nivel de vida. Es lo que ocurrió con el proceso de financiarización gatillado en la era Reagan, que bajo la idea de que “los déficit no importan” hicieron del endeudamiento el principal motor del crecimiento económico.
Christian Felber nos presenta en este vídeo un modelo económico alternativo al capitalismo. Más bien se trata de introducir una nueva escala de valores sobre la que referenciar la economía, alejándose del valor monetario para enfatizar el valor social.
La propuesta es interesante y aplicable. Del mismo modo que se evalúa la eficiencia energética de los electrodomésticos o los edificios, lo que se propone aquí es clasificar a las empresas conforme a unos criterios más sociales, según la matriz del bien común.

La energía no es sólo un recurso estratégico sino también la piedra angular sobre la cual se ha formado el actual mundo que conocemos. Esta primera gráfica muestra el consumo de petróleo en Europa, mes a mes, desde 1995 hasta junio de 2011. En la gráfica siguiente se muestra el precio del petróleo desde 1995 hasta el 25 de noviembre de este año. La comparación de ambas gráficas nos muestra la tensión entre el precio y el consumo del principal producto energético del siglo XX y XXI, con la paradoja económica que mientras el consumo de petróleo desciende su precio sigue aumentando. Esto demuestra que estamos frente a una nueva crisis del petróleo.
Así como la caída en el consumo de petróleo da cuenta del serio declive que vive la economía mundial, graficado por sus índices de producción industrial, así debemos también dar cuenta que la era del petróleo barato terminó y que la tensión existente por el lado de la producción ha llegado al tope de lo 88 millones de barriles diarios, mientras el consumo alcanza los 90 millones de barriles diarios. Por esta razón no debemos tomar más que como una humarada cuando Estados Unidos anunció el desbloqueo de sus reservas de petróleo, consistente en 60 millones de barriles, cifra que apenas alcanza para tres días de consumo interno de Estados Unidos. La prensa desinformada anunció que el petróleo volvería a los 18 dólares el barril, que fue la media de los años 90. Pero como muestro en la segunda gráfica, desde el año 2000 el petróleo ha escalado cinco veces esa suma, lo que nos tiene hoy, con crisis y todo, frente a un precio del petróleo cinco veces mayor que hace diez años.

El programa de UPyD para las elecciones, que podéis ver íntegro en este enlace, contiene 134 puntos en materia económica que trataré de resumir en este post meramente informativo, para que podáis hacer las valoraciones que estiméis oportunas.
Nosotros ya hemos analizado algunas de las propuestas y analizaremos algunas más en otros artículos, sobre todo cuando empiecen a aparecer las propuestas de todos los partidos para poder establecer comparaciones. Ahora sin más dilación paso a contaros las medidas económicas propuestas.

Como todos los viernes, pasamos a mostrar los resultados de nuestra Encuesta de la Semana. Recordemos que esta ocasión os preguntábamos sobre las medidas que debería tomar la UEen su política económica.
Antes de pasar al detalle de los resultados, agradecer la participación a los 574 lectores que han participado en esta encuesta.

Últimamente la deuda es un tema que está en boca de todos, tanto las deudas que asumen los países, como las deudas que hemos asumido los ciudadanos de manera personal, esta semana en nuestra sección de conceptos de economía vamos a tratar de definir este concepto, a pesar de que todo el mundo parece ya tener claro de qué estamos hablando.
Como veremos, la deuda es un instrumento esencial en nuestra economía, ya que permite acelerar los ritmos de crecimiento, el riesgo implícito en la deuda es que ese crecimiento esperado no se produzca a tiempo y nos hallemos inmersos en una trampa si la intención era pagar la deuda con los beneficios futuros y éstos no se producen o no son suficientes.

Superfreakonomics es la segunda entrega de Freakonomics, el libro que junto El Economista Camuflado puso de moda los libros e economía. No obstante para leer Superfreakonomics no hace falta haber leído Freakonomics antes. Son dos libros independientes cada uno del otro, aunque siguen en la misma trama argumental.
Estudios de economistas sobre temas frikis: prostitutas, terroristas suicidas, conductores borrachos, médicos de urgencias, vendedores de cartas de béisbol, científicos excéntricos e incluso monos pueblan Superfreakonomics ¿alguien da más? Personalmente me parece una lectura interesante para el verano, aunque aviso que puede hacernos reír y que nos miren raro por reírnos con un libro de economía.
En las últimas semanas, y en especial después de las elecciones municipales y autonómicas que tuvieron lugar en el pasado mes de mayo, se ha internalizado la creencia generalizada de que estamos ante una segunda oleada de la crisis, de mayor incidencia sobre la economía familiar y aún más agresiva con el tejido empresarial y el empleo.
Esta impresión, en muchos de los casos, procede del estancamiento económico y de la sensación de que tras casi cuatro años que distan desde el estallido de la burbuja inmobiliaria en el verano de 2007, aún no se aprecian mejoras sustanciales sobre la economía. Una economía que se encuentra muy deteriorada, y que cada vez parece quedar menos ilusión por cambiar las cosas y salir hacia adelante.
Tras la sesión de investidura del alcalde madrileño, Alberto Ruiz Gallardón, la primera Junta de Gobierno de la nueva legislatura ha comenzado con fuerza en lo que a fiscalidad se refiere, en concreto sobre la figura del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI), popularmente conocido como ‘la contribución’. Determinándose una subida del 5,7% anual a partir del próximo año y durante los diez siguientes, de tal modo que en términos medios, los madrileños verán incrementada la ‘factura’ de este impuesto en un 74% para el año 2021.
Esta medida acrecentará aún más la presión fiscal que el Ayuntamiendo de la capital de España ejerce sobre los madrileños tras el no muy lejano establecimiento de otro tributo local, como es la Tasa de basuras, disminuyendo aún más la renta disponible a un ciudadano que cada vez está para menos sorpresas.