
Hace poco la empresa taiwanesa de ordenadores y más, Acer, anunció la compra de la estadounidense, Gateway. Acer anunció que la razón principal de esta compra fue que querían reforzar su negocio estadounidense y que esta compra le llevaría a un nivel más importante en tamaño y en visibilidad.
En su momento, Gateway competía con Hewlett Packard, IBM y Dell como una más en la venta de ordenadores personales y era una marca conocida y fiable. Es decir, competía muy bien.
Después de un tiempo, Gateway perdió su camino, sus ventas y su negocio, llegando al punto de que, o se vendía o peor. El resultado fue que una marca que antes estaba más o menos al nivel de las otras, quizás algo menos, con los años y el deterioro, llego a ser una marca manchada.
