
Cae la siguiente de la lista de las promotoras inmobiliarias colocadas en el punto de mira. La malagueña Aifos ha entrado en concurso voluntario de acreedores con unos números interesantes, sobre todo para los acreedores de la empresa y los 610 trabajadores que tenía en su plantilla en el mes de junio.
Esta empresa ha tardado demasiado tiempo en llegar al concurso. No se pueden prolongar las refinanciaciones imposibles en el sector sin pasar por el juzgado mercantil. Estas agonías sólo consiguen distorsionar artificialmente el mercado inmobiliario e impedir los necesarios ajustes que se tienen que producir todavía en el mercado de suelo y edificación residencial
En este caso concreto, el pasivo de la sociedad asciende a unos 1.000 millones de euros a distribuir entre 2.000 acreedores. Del detalle de esta deuda, previsiblemente 800 millones correspondan a 34 entidades financieras, con lo cual, el concurso saldrá adelante con una quita importante al igual que ha ocurrido con Martinsa-Fadesa.
