The way we were, Tal como éramos, es una de esas películas que no habrá pasado a la Historia del Cine como una gran hito. Pero si es una película sumamente agradable de ver, con un excelente tema central interpretado por Barbra Streissand. Supone todo un canto a la nostalgia, al idealismo, a lo que pudo ser y no fue.
Algo así he sentido al descubrir un viejo spot de Axe, o mejor dicho de Lynx, que es como se comercializa en varios países el mismo desodorante de Unilever. Teniendo en cuenta que uno no es especialmente meapilas, ni políticamente correcto, lo cierto es que los últimos anuncios de Axe-Lynx (son los mismos) me parecen especialmente malos y simplones. Incluso para utilizar el sexo como reclamo hay que tener un poco de gusto e imaginación . Por poner un ejemplo, los del Boom Chicka Wah Wah me resultan penosos (sin perjuicio de que , en ocasiones, me han epatado con su atrevimiento).
Pero, como decía, resulta que, al igual que en el film, hubo un tiempo mejor, infinitamente mejor. Lleno de gusto, aún trasladando un mensaje similar:
