Cuando uno aspira a liderar un mercado o, al menos , a estar entre los cuatro más importantes, debe apostar una cantidad muy importante de su presupuesto al marketing, y en especial a una de sus vertientes: El Branding o reconocimiento de marca.
En algunos casos el reconocimiento de marca es tan efectivo, sobre todo si el producto es el primero en el mercado, que se produce una transferencia de la marca al producto, identificándose este último unívocamente con la marca. Uno de los casos más espectaculares que conozco, al menos en España, es el del Bitter, un refresco con gas de color rojizo y sabor entre dulce y amargo. Pido perdón de antemano por citar marcas concretas, pero sin esas citas no tendrían mucho sentido las anécdotas.
