Siempre me parecieron absurdos los titulares que ligaban la evolución bursátil de las empresas constructoras y el pinchazo de la burbuja inmobiliaria en España. Principalmente, porque ya desde hace algunos años (y viendo pod rónde podían venir los tiros) las grandes constructoras vienen diversificando su negocio fuera de nuestras fronteras.
Así que en caso de haber pinchazo, su exposición al mismo es relativo. No así en el caso de las pequeñas promotoras (sobre todo las que decidieron “jugarse el todo por el todo” con grandes promociones, con un gran apalancamiento financiero), que sí sufren los rigores de la crisis con más virulencia.
En un interesante artículo publicado en El Mundo, se dan algunas claves adicionales de esta expansión geográfica. Los mercados de Europa del Este (Polonia, Bulgaria, Rumanía, República Checa…) fueron los primeros en ser colonizados: sus atractivos márgenes (sobre todo comparados con el negocio en España) han hecho que en los últimos años se haya incrementado espectacularmente la inversión inmobiliaria en ellos.
