
El Gobierno ha aprobado hoy, después de muchos años de debate europeo, la transposición de la Directiva Europea de Servicios, que permitirá que la creación de empresas sea mucho más rápida a través de una reducción de las autorizaciones previas que hay que pedir a la administración.
Por tanto a partir de ahora no hay que reunir todos los certificados para comenzar una actividad, sino que se podrá comenzar y notificar a las administraciones con posterioridad. Además, dichas notificaciones serán más simples que las autorizaciones que había que solicitar hasta la fecha.
