
En una de sus reuniones regulares de los ministros europeos de finanzas han concluido varios objetivos para que, en el futuro, los gobiernos sean más rápidos, más coordinados y más eficientes en sus actuaciones conjuntas.
Parte importante de lo que buscan es que las políticas económicas de los estados miembros sean sólidas y sostenibles y, con eso, tendrán menos probabilidades de llevarnos a los problemas que hemos vivido estos meses.
De sus reuniones se fijaron cuatro objetivos principales para el futuro, que son los siguientes:
- Máyor disciplina presupuestaria.
- Buscar formas de reducir las divergencias competitivas entre las distintas economías.
- Establecer mecanismos efectivos para la gestión de futuras crisis.
- Reforzar el gobierno económico para poder responder de forma más rápida, coordinada y efectiva a futuras crisis económicas.




