Los keynesianos se están juntando, reuniendo fuerzas para pedir medidas que, ellos dicen, son el camino para resolver todos nuestros problemas.
Es un ambiente donde las personas normales buscan soluciones a una situación que no entienden. En este ambiente, los políticos, que tampoco tienen idea de qué pasó y qué está pasando, están en su salsa.
Ninguno sabe qué hacer pero saben que es bueno anuciar soluciones, supuestas soluciones, y ven la oportunidad para cambiar las cosas para que estén más a su gusto, es decir, para que manden ellos más.
En este ambiente, es importante que el análisis de lo que pasó y de las medidas que se anuncian sigan algún criterio razonable y razonada.
Esto es importante porque las medidas que se anuncian tienen un coste que, de una forma u otra y tarde o temprano, hay que pagarlo.
Ahora tenemos a tres grandes keynesianos actuales asociándose para proponer su solucion para la crisis financiera, la inflación, alardeado ayer en estas páginas por mi compañero Marco Antonio.
