
Una de las mayores curiosidades que puede existir en los mercados financieros y que todo el mundo que trabaja o ha trabajado en bolsa conoce son las apologías que tiene el mercado en momentos alcistas o bajistas con dos animales: el toro, en momento de pujanza económica con una gran subida del mercado y el oso, en malos momentos del mercado, cuando éstos están bajando continuamente.
Es tal la cercanía que éstos términos han llegado a tener con el mercado y los operadores bursátiles, que algunos mercado durante mucho tiempo se calificaron como bullish (toro = bull) o en alza; una forma clara de indicar que ese mercado era interesante para obtener rendimientos. El término contrario bearish (oso = bear) se empezó a usar en Nueva York, cuando aún eran legales las ventas de acciones al descubierto por que la gente “vendía la piel del oso antes de cazarlo”.
