
Sobran pisos por todos los lados, hay compradores también pero nadie se pone de acuerdo en los precios. En este cóctel entran las entidades financieras pisando fuerte con una cartera de inmuebles que lastran sus cuentas y no saben exactamente si comérselos, venderlos o regarlarlos como decían los promotores.
Sólo entre las entidades financieras, podemos encontrar como mínimo, más de 20.000 inmuebles disponibles en venta ahora mismo, pero en total deben contar con muchos más. Si le sumamos el parque de las grandes promotoras, el stock disponible puede sobrepasar las 150.000 unidades.
Un mecanismo bueno para desbloquear el sector sería posibilitar fórmulas de leasing inmobiliario para los nuevos compradores. Pero un leasing con unas características especiales.

