Hace un tiempo, hablé de la disputa que el gobierno español está librando con la empresa de cazatesoros, Odyssey Marine Exploration.
Esta empresa encontró tesoro que proviene de “Nuestra Señora de las Mercedes”, una fragata española hundida por un acorazado británico durante una batalla naval, con 594.000 monedas de plata, ahora valoradas en más de US$500 millones. Quedan 400,000 monedas más por localizar.
Cuando encontraron esta fragata, antes de anunciar su descubrimiento, Odyssey trasladó el tesoro a Miami, en Estados Unidos, de forma secreta y silenciosa. Supongo que pensaban que no iban a tener problemas de propiedad, con las monedas bajo su control, guardadas muy lejos, bajo jurisdicción de su país, y con secretismos sobre donde exactamente las encontraron.
