
La noticia sacudió a la blogosfera a lo largo de la semana: Google habría retocado su algoritmo de Pagerank alterando la clasificación de algunos de los sitios más relevantes. Una especie de “sanción” a lugares que incluían prácticas “no admitidas” por Google… ¿eh? ¿qué? ¿que de qué estoy hablando? Tenéis razón, uno está metido en este mundillo y habla de Pagerank como quien habla de bajar a comprar el pan…
Partamos del inicio. Google es la gran compañía de internet de la década. Nació como un buscador, con la misión de ordenar y hacer accesible la información existente en el mundo. Para ello, entre otras cosas, ideó un sistema llamado “Pagerank” orientado a otorgar a las páginas una clasificación del 0 al 10 para así luego ponderar su posicionamiento en los resultados ante una búsqueda: un “pagerank 10” significa que tu página es muy importante, por lo tanto tendrá prioridad a la hora de mostrarse en la lista de resultados frente a otra que tenga “pagerank 0”.
