Algunos todavía sostienen que la crisis no existe, que todo es un bulo, que debe ser algún tipo de conspiración con oscuros propósitos. Y para ello se justifican en su experiencia cecana, en lo que ven por la calle, etc. Posiblemente desde su atalaya se vea así, ya que parecen quedar ámbitos en España en los que la crisis no parece percibirse. Por ejemplo, algunas grandes empresas. Y cuando me refiero a grandes me centro fundamentalmente en términos de plantilla. Pensemos por ejemplo en Arcelor, un lugar por donde no parece estar pasando la recesión.
Arcelor, el complejo industrial hoy en manos de Mittal el gigante indio, tiene su origen en España en los antiguos Altos Hornos de Vizcaya y la pública Ensidesa. Cualquiera que conozca el sector sabrá lo hiperprotegido que estuvo este sector y como se enterraron ingentes recursos públicos en los sucesivos ajustes de la Reconversión Industrial. De algún modo, dicho trato de favor ha debido quedar en el ADN de los sindicatos de esta empresa, ya que si no resulta difícil entender noticias como ésta, del 18 de enero:



