Muchos no saben por qué Intel, la empresa fabricante de chips, pagó 6.100 millones de euros para comprar una empresa de software.
Está claro que porque tienen 6.100 millones de euros en caja no quiere decir que los directivos deben buscar donde gastarlos o invertirlos. Ya he hablado muchas veces en estas páginas que los accionistas son los propietarios de las empresas y de todo lo que contienen y, si la empresa tiene 6.100 millones de euros que no necesita para hacer lo que hace, debería devolverlos. No sólo eso, si los directivos quieren gastar 6.100 millones de euros, deberían pedir permiso a sus jefes, los accionistas.
Los directivos dicen (ver vídeo) que esta compra formaliza la relación que las dos empresas han desarrollado hace un tiempo con la integración de elementos de seguridad dentro del corazon de los chips.


Muchos de los lectores habituales de blogs somos usuarios intensivos del ordenador, conscientes de los riesgos existentes en su uso (virus, troyanos, adware, etc.) y familiarizados con las herramientas y las normas básicas de actuación para prevenir sus efectos. Y aun así, raro es el que no ha tenido alguna mala experiencia en este sentido. Así que, si extrapolamos la situación a todos aquellos con más desconocimiento, nos podemos imaginar la magnitud que tiene la presencia del llamado “malware” o software malicioso entre nuestros ordenadores.
Es casi imposible para los sistemas evaluar qué es un email basura y qué no. Algunos son obviamente generados por ordenador y no son bienvenidos, pero muchos son imposibles de distinguir de los emails normales. Por eso los programas diseñados para obstaculizarlos tienen tantos problemas con la identificación y ocurren uno de dos problemas, o pasan los basura o obstaculiza los que deberían pasar las defensas.