Marketing con mejoras continuas

Hace unos días, Antonio habló de la innovación disruptiva, la que cambia las reglas del juego en su sector y, siendo disruptiva, se ve muy pocas veces. La inovación que normalmente se ve en el día día, es la relacionada con las mejoras contínuas.
Algunas empresas, como Gillette, siguen el camino de las mejoras contínuas, pero lo hacen a lo grande. Sólo hay que ver su último lanzamiento del Gillette Fusión, gastando miles de millones y tardando años en sacarla pero, con la inversión importante en publicidad y con caras conocidas promocionándolo, llegan a vender lo que quieren.
Esta estrategia de mejoras continuas también se ve en el deporte.
Yelena Isinbayeva acaba de ganar la medalla de oro en las olimpiadas de Beijing y, no sólo eso, habiendo ganado oro, no terminó hasta que rompió el record del mundo, por un centímetro.
Está claro que Yelena Isinbayeva es la mejor del mundo en su deporte pero también está claro que está siguiendo la estrategia de mejoras continuas en términos del record del mundo.
Esta estrategia la perfeccionó Sergey Bubka, el gran saltador de pértiga ukraniano, que rompió el record del mundo 35 veces, y casi siempre por un centímetro más.
Siguiendo esta misma estrategia, Yelena Isinbayeva está consiguiendo lo mismo, rompiendo records del mundo casi a la carte.
Quizás Usain Bolt estaba intentando esta estrategia de mejoras continuas cuando se frenó antes del final de su carrera de 100 metros en las olimpiadas. Sólo se necesita hacer lo necesario para el momento.
Con la publicidad y la visibilidad que le trae rompiendo repetidamente el record del mundo, está mejorando su marca, que es ella, en fama y en impacto. Buen negocio.
Vía | La Jornada y BBC News (en inglés)
Comentarios
WSL Weblogs SL
Tecnología
Entretenimiento
Motor y deportes
WSL Empresas
Por temas
- Ahorro
- Apple
- Bebés
- Belleza
- Ciencia
- Cine
- Cocina
- Competición
- Consumo
- Cuidados masculinos
- Cultura Alternativa
- Decoración
- Deportes
- Economía
- Empresas
- Empresas TIC
- Fútbol
- Famosos
- Fans
- Fotografía
- Gadgets
- Gays
- Golf
- Literatura
- Lujo
- Móviles
- Música
- Moda
- Motor
- Motos
- Noche
- Software
- Televisión
- Viajes
- Vida Sana
- Videojuegos
Top 10
Lo+leido
- ¿Desaparece la Ingeniería Informática?
- La profecía del crack bursátil
- Dónde está el dinero de la crisis según Leopoldo Abadía
- ¿Ha caído EEUU en la trampa de liquidez?
- Islandia, la primera gran víctima de la crisis
- ¿Qué es el tipo marginal del IRPF?
- La subasta del Gobierno no sale como se esperaba
- Fondos de Ayuda al Desarrollo: hagamos como que nos lo creemos
- No estamos ante el final de los paraísos fiscales
- Como Invertir en Bolsa en Tiempos de Crisis
Lo+votado
- La profecía del crack bursátil
- ¿Qué es el tipo marginal del IRPF?
- ¿Qué es la Tasa Tobin y cuáles son sus problemas?
- La insoportable levedad del dólar
- La crisis ninja en cómic
- Islandia, la primera gran víctima de la crisis
- Hommer Economicus: lecciones de economía
- Recesión, desempleo y déficit: las previsiones del BBVA
Lo+comentado
- ¿Desaparece la Ingeniería Informática?
- La peor crisis mundial en 60 años
- Tras el G 20, el paciente sigue en coma
- No estamos ante el final de los paraísos fiscales
- ¿Qué es el tipo marginal del IRPF?
- Asociar los salarios a la productividad
- Fondos de Ayuda al Desarrollo: hagamos como que nos lo creemos
- Dónde está el dinero de la crisis según Leopoldo Abadía
- Islandia, la primera gran víctima de la crisis
- ¿Quien ganó con el control de la Inflación?



en el caso de los velocistas como Usain Bolt, no les es posible seguir la misma estrategia. Un saltador de pertiga o altura sí que puede, porque es él el que previamente fija a que altura se pone el liston, y si ellos en realidad son capaces de saltar y saltan 10 cm por encima, el record que le computan es la altura a la que ha fijado el listón. Para un velocista en cambio, pretender llevar medido cuantas centesimas de segundo le lleva al record y aflojar la marcha para llegar rebajandolo solo una centésima, es imposible.
Es la misma estrategia que siguen, por ejemplo, los fabricantes de móviles… ¿cómo es posible que siempre, sistemáticamente, al último móvil que sale al mercado "le falte algo"? Para poder sacar una siguiente versión que lo corrija