Mercedes-Benz ha utilizado la imagen de Che Guevara para promocionar sus coches en el CES de Las Vegas de este año. Con ¡Viva La Revolución! Pretende vender sus coches, que nos son precisamente utilitarios baratos. Pero no pasa nada porque han cambiado la estrella de su gorra por otra con menos puntas.
Como la imagen no ha gustado ni a disidentes cubanos ni a los fans del revolucionario argentino, Mercedes-Benz ya se ha disculpado por hecho. La verdad es que Ernesto Guevara es una figura demasiado polémica para usarla para vender coches caros. Pero lo que sucede aquí no es más que un replanteamiento de la marca Mercedes.
Hay publicidades que tienen su puntito de morbo, tal y como le ocurre al último spost de Dacia Duster y el contexto de la chica que se sorprende cuando le dicen el precio: “no podemos gastar tan poco” por un coche que Dacia publicita como “Escandalosamente asequible” con un precio de 10.400 euros.
Me encanta la expresión corporal y el contexto de sorpresa de la chica, básicamente porque me da la impresión que se transmite un contexto que ha reflejado gran parte del consumo en España hasta el 2007-2008. Gastar poco es de parías, de pobres, de gente sin poder adquisitivo y la compra de un coche da un status que no es asequible para todo el mundo.
Veíamos no hace mucho como algunas entidades empezaban a mover ficha en el ámbito de los préstamos hipotecarios. El Banco Santander anunciaba la posibilidad que daba a clientes en situación difícil de acogerse a un periodo de carencia, BBVA replicaba que ya hacía eso puntualmente con algunos clientes pero sin publicitarlo, Bankinter lanzaba un producto con el que los clientes no han de responder con todos sus bienes y derechos y se acepta la dación en pago.
Es evidente que tras estos productos hay una operación de marketing, de lavado de imagen, y no conviene que nos ceguemos por lo bonito que suena la publicidad, los bancos no son hermanitas de la caridad, ni dan duros a cuatro pesetas, trataré de analizar estos dos tipos de propuestas y sus implicaciones, como siempre, ante un contrato de este tipo, hay que leerselo todo muy bien, y no quedarse sólo con la información del folleto publicitario, o la palabra del comercial.
Leyendo los comentarios en un reciente artículo de este blog me surgió esta reflexión que titula el post, como buen gallego la primera respuesta que me viene a la cabeza es: Depende. ¿Depende del mercado del que hablemos?
Parece que en el ámbito tecnológico, es bastante evidente, tenemos una serie de “necesidades” que hace una década ni nos habríamos imaginado. Pero en otros ámbitos, como la alimentación o la ropa, da la sensación de que el mercado se limita a satisfacer nuestra necesidad de vestirnos y alimentarnos. ¿O no?
El sector del juego español acaba de sacar las espadas yCodere, uno de los operadores grandes del sector en España ha presentado una demanda contra el Real Madrid y bwin.com por publicidad desleal. Actualmente, el vacío legal del sector del juego y la publicidad de las plataformas online da más dolores de cabeza que los previstos y aunque la nueva Ley del Juego contemplará la autorización previa de los operadores de juego y su publicidad en todos los medios, a día de hoy, esta regulación no existe.
La demanda pide el cese inmediato de la publicidad de bwin en el Real Madrid y la sustitución a coste cero de todos los propietarios de camisetas o merchandaising con los logos de ambos que deseen sustituirlos a coste cero. ¿Qué más puede perder el Real Madrid si la demanda prospera? Aproximadamente unos 50 millones de euros si pierde este juicio o incluso si se paraliza la publicidad como medida cautelar.
Tras comenzar a cobrar el periódico británico The Times por el acceso a su versión online, los más catastrofistas auguraban un retroceso en el número de visitas del 90%, mientras que la caída real ha sido de dos tercios.
Esta estrategia que ya ha sido comentada en El Blog Salmón, está siendo observada muy de cerca por otros periódicos, editoriales y revistas, que de algún modo quieren compensar la caída en las ventas de la edición impresa y la merma de los ingresos por publicidad como consecuencia de la crisis actual.
Onésimo nos acaba de contar cómo London Times comienza a cobrar por sus artículos en la red. En nuestro entorno, tenemos una iniciativa que lleva apenas 15 días funcionando, es el nuevo ExpansiónPro en Orbyt, versión de pago en internet de Expansión, dependiente de Unidad Editorial.
Expansión se encuadra dentro de Orbyt, plataforma análoga de pago a El Mundo, que lleva ya unos meses con esta versión de pago y según la propia editorial ha rebasado ya los 10.000 suscriptores. En el caso de Expansión, tenemos notables diferencias que le dan mucha fuerza al concepto de pago por contenidos en la red.
Hace tiempo que hablamos en estas páginas y más de una vez, del anuncio del magnate internacional de la prensa, Rupert Murdoch, de que sus publicaciones comenzarían a cobrar por su contenido en sus páginas web.
Que haya comenzado con el Wall Street Journal, su periódico financiero, es menos mérito, ya que este periódico ya estaba cobrando antes de que el lo comprara. Cobrando como ha hecho desde hace años el otro periódico financiero mundial, el Financial Times.
Aunque el Sr. Murdoch no nos había dicho cómo pensaba cobrar, sólo insinuando para ver si podía convencer a sus competidores a seguir sus pasos, resulta que está siguiendo el mismo camino de otros de permitir algunos artículos gratis cada mes y cobrar por el resto, es decir, nada innovador del Sr. Murdoch todavía.
Vive Dios que no soporto los hard discount. Lidl es superior a mis fuerzas. No acabo de entenderlo, pero sus bajos precios no despiertan mi pulsión compradora. Prefiero con mucho El Corte Ingles, Carrefour, etc. No soy objetivo cuando compro. Valoro el precio, pero valoro también otras variables. Y soy consciente de que en la compra, ese proceso de valoración racional no es tal. Y es por ahí, por lo irracional seguramente por donde no puedo tragar a los apilaproductos en palés. No puedorr, que diría el filósofo.
Como he dicho Carrefour es uno de mis opciones de compra. Siempre me ha transmitido la impresión de una empresa que sabe lo que hace, que tiene muy claro a donde va, incluso con apuestas arriesgadas para su época. Fue la primera en lanzar en España una marca blanca o de fabricante, y, antes que nadie me lo señale, me parece muy interesante el blog que impulsa gestionado por Weblogs, Yo llego a fin de mes. Es por ello que he lamentado profundamente la campaña de publicidad que ha lanzado para su nueva marca, Carrefour Discount. Creo que la estrategia que refleja es bastante cortoplacista, que como he señalado se puede combinar la idea de ahorro con planteamientos más inteligentes, y que ataca algo para mi sagrado como es la idea de marca. Me explico.
Me he encontrado con los resultados de un estudio según el cual el 73% de las llamadas de telemarketing son efectivas. Lo he viso un tanto deprimente para la tranquilidad de nuestros hogares, parece que van a seguir llamando.
No obstante, si uno llega a ver lo que se mide con efectividad (que para mí sería el ratio de ventas por llamadas) es bastante distinto. Este estudio considera efectivo que la llamada contacte con alguien. Me pregunto si los grandes almacenes consideran efectivo que la gente entre en verano por el aire acondicionado.
No estoy muy seguro de la efectividad de llamar para conseguir clientes. Estoy convencido de que es efectiva a corto plazo, si no lo harían. Pero creo que a largo acaba destruyendo la credibilidad de la marca. Además supongo que a largo plazo los consumidores acabarán pasando de ello por lo que creo que desaparecerán (soy optimísta, lo sé).
Mientras tanto creo que no nos va a quedar más remedio que seguir aguantando las llamadas.