¿Qué son las pólizas de afianzamiento mercantil?

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Dentro del tráfico mercantil y financiero, uno de los elementos más usuales a la par que desconocidos son las pólizas de afianzamiento mercantil. Este contrato, puesto de manifiesto sobre todo en las relaciones entre las entidades financieras y las empresas va a ser nuestro Concepto de Economía de la semana.

Muchos empresarios, a la hora de realizar operaciones de financiación o entregas de materiales o pedidos con su propia empresa, se le exigen una serie de avales y garantías para asegurar el cumplimiento de la obligación mercantil que se estipule. Dentro de las obligaciones mercantiles más usuales tenemos las obligaciones derivadas de los contratos de préstamo y crédito y en este punto es dónde los contratos o pólizas de afianzamiento mercantil son más usuales.

Regulación y características de las pólizas de afianzamiento mercantil


Las pólizas de afianzamiento mercantil se regulan en el Código de Comercio en los artículos 439 a 442 siendo de aplicación esta regulación siempre y cuando las obligaciones garantizadas sean de naturaleza mercantil. Dentro de los requisitos legales, se exige siempre:
  • formalización por escrito de dicho afianzamiento,
  • carácter gratuito salvo pacto en contrario y
  • se pueden fijar afianzamientos mercantiles por tiempo determinado o indeterminado, con depósito de fianza o sin ella.

Fuera de estas características, el contrato de afianzamiento mercantil está supeditado a la voluntad de las partes y su uso práctico radica en el afianzamiento global de un importe crediticio en una entidad financiera, sin entrar en una distribución concreta. Este formato de afianzamientos mercantiles se elevan a público mediante comparecencia notarial y suelen tener un límite máximo afianzado y una relación de garantías prestadas por parte de los intervinientes.

Funcionamiento de las pólizas de afianzamiento mercantil


Pensemos por ejemplo en una sociedad limitada o anónima que tiene bastantes operaciones de financiación en marcha, como por ejemplo líneas de descuento, pólizas de crédito, hipotecas, leasings… Supongamos también que la sociedad por si sola no cuenta con el patrimonio suficiente y requiere el aval de los socios o accionistas, o incluso de empresas participadas para realizar cada una de estas operaciones.

La práctica usual es elevar una póliza de afianzamiento mercantil por parte de los socios a la entidad financiera por tiempo indefinido que cubra un importe máximo de obligaciones. Imaginemos por ejemplo una póliza de afianzamiento mercantil por importe de 1 millón de euros a favor de la entidad financiera garantizando todas las operaciones de financiación de nuestra sociedad.

En esta tesitura, nosotros podremos firmar una hipoteca de 300.000 euros, una línea de descuento de 250.000 euros, renovar una póliza de crédito de 100.000 sin necesidad de avalar de manera independiente cada una de las operaciones, dado que el total afianzado cubre el total de operaciones de préstamo. A efectos prácticos, una póliza de afianzamiento mercantil funciona como un aval indeterminado de una serie de operaciones de préstamo presentes o futuras.

Inconvenientes de las pólizas de afianzamiento mercantil


Las ventajas que hemos expuesto radican en el abaratamiento de costes y rapidez en los trámites de financiación en la entidad mercantil que hemos prestado el afianzamiento. Los inconvenientes que tiene dicho afianzamiento son múltiples dado que:
  • No se suelen extinguir en el tiempo y aunque dejemos de ser socios de la empresa, el afianzamiento mercantil es personal. En el caso de venta de una empresa por ejemplo, es imprescindible cancelar los afianzamientos prestados anteriormente a favor de la empresa.
  • La ejecución del afianzamiento mercantil es muy rápida, dado que se suele protocolizar en notario con formato ejecutivo. En el caso de incumplimiento de la obligación principal, en la mayoría de los casos, impago de la empresa, la ejecución contra los fiadores es realmente rápida (y efectiva)
  • Deshacer un afianzamiento mercantil requiere liquidar las operaciones de préstamo abiertas o sustituir el aval en la entidad financiera. En todos los casos, las entidades pueden aceptar o no el cambio de aval, dado que si el siguiente avalista que afianza la póliza es menos solvente, la entidad se puede negar al cambio.

Como vemos, muchos de vosotros habréis firmado pólizas de afianzamiento mercantil y quizá no lo sepais siquiera. Revisad las garantías prestadas ante vuestras entidades financieras que estos avales suelen traer quebraderos de cabeza en el tiempo.

Más Información | Banco de España – Avales y garantías (PDF)
En Pymes y Autónomos | Precaución con las pólizas de afianzamiento mercantil
En El Blog Salmón | ¿Qué es un aval?
Imagen | Remo

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