
Pese a las erráticas señales de que la economía reanuda el crecimiento, el mercado laboral se enfrenta a un escenario sombrío cuyas perspectivas siguen empeorando. El hecho da cuenta de la poca importancia que tiene para los medios y los líderes de opinión el tema del empleo, que siguen con mucha más atención los vaivenes de la bolsa, aunque tanto el Ibex como el Dow Jones se encuentran un 30% por debajo de las cotas alcanzadas el 2007.
En Estados Unidos, donde la actividad ha tocado fondo, la oferta de empleo es 6 veces superior a la demanda. Es decir, hay seis trabajadores disponibles para cada oferta de trabajo, en la peor relación de empleo en décadas. Y aunque el ritmo de despidos ha disminuído, muchas empresas siguen preocupadas por las perspectivas de crecimiento para los próximos meses. Esto demuestra que lejos del crecimiento, lo que se vive es un auténtico estancamiento, con 14,5 millones de desempleados oficiales en Estados Unidos, y más de 60 millones de personas sin empleo en el mundo.
El nivel de empleo de Estados Unidos sigue siendo un dato relevante para la economía mundial. Más aún para los países exportadores. Con un 5% de la población del planeta, Estados Unidos llegó a consumir el 50% de la producción mundial, el doble de lo que producía. El consumo doméstico en Estados Unidos alcanzó en el período 2007-2008 el 80% del PIB, desde el 66% que tenía en el período 1985-1990.
Estados Unidos jugó y abusó de su condición de “consumidor de última instancia”, al ser el fabricante de la moneda con la cual se transaba todo el comercio mundial, y al dejarse llevar por peligrosas políticas económicas desde Reagan en adelante. La decadencia que espera a Estados Unidos será larga y tediosa, como señala hoy el ex presidente de la Fed, Paul Volcker.
Me he referido a Paul Volcker en otros momentos y hay que decir que no tiene nada que ver con su sucesor en la Fed, Alan Greenspan. Reagan sacó a Volcker y puso a Greenspan en la Fed, porque el primero se negó a aplicar las finanzas de casino que a la larga hicieron sucumbir a Estados Unidos.
Para Volcker, la actual crisis “ha puesto de manifiesto la pérdida de liderazgo económico e intelectual de Estados Unidos”. Más aún cuando aquellos países a los que EE.UU. debe cuatro billones de dólares “serán observadores pasivos de lo que se haga”.
El asesor económico de Obama tiene la franqueza para afirmar que “la recuperación será más lenta de lo que se piensa”, dado que costará mucho “bombear el consumo al nivel previo a la crisis”. De ahí que mientras el empleo de Estados Unidos no comience un sólido despegue, no se puede hablar de recuperación. Hablar de estabilidad antes que el mercado laboral cambie a un giro positivo, será solo espejismos.
Más información | Bloomberg, The New York Times
En El Blog Salmón | Las vacas flacas llegan a Estados Unidos, Las armas financieras de destrucción masiva
Imagen | Deivis



Comentarios
Todo esto da como para un aterrador guion hollywodense con un final incierto, como se usa ahora. Por cierto, los espectadores son los que pagan.
Es increíble que los gobernantes de las naciones que actualmente sufrimos la crisis actual hayan sacrificado un crecimiento moderado pero seguro en aras de un crecimiento rápido y como se vé actualmente contraproducente al provocarse un parón en el mismo.
Actualmente nos enfrentamos como indica Paul Volcker a un problema de generación de empleos. Estos empleos son los que permiten el consumo de bienes tanto individuales como colectivos, que provocan que las empresas hagan previsiones de inversión. Hasta que no consigamos clarificar el panorama de:que, como y cuando invertir. Mediante legislaciones estables que permitan definir un horizonte de rentabilidad sin provocar burbujas economicas. Tampoco serían útiles leyes que creen expectativas y después se modifiquen por cambios de filosofía con la inseguridad jurídica que ello crea en los agentes economicos. En suma deben los gobiernos actuales crear marcos legislativos estables para nuevos mercados y con una visión estratégica, que permitan a estas hacer rentables y que además generen empleo.
Por ejemplo una opción que se baraja para absorber en España el excedente de mano de obra de la Construcción, es a través de la construcción masiva en los próximos 10 años de parques de generación de energías renovables, donde se necesita este tipo de mano de obra, y además permite la creación de puestos de trabajo cualificados (mantenimiento, control, etc...)Por otro lado también tiene la posibilidad de cumplir los objetivos de las conferencias de Tokio y siguientes de emisiones de CO2.
Paul Volker ha subordinado la salida de la crisis a la recuperación del empleo. La cuestión es:¿están los gobiernos promoviendo de alguna manera la economías de sus países para poder recuperar el empleo?.
En nuestro caso no hay actualmente en el horizonte atisbo de nada más que medidas paliativas en sectores tan sensibles como:industria, construcción, banca, etc... A elo hay que sumar que existe un fuerte lastre en el sector financiero de un sector de la economía profundamente deprimido como es el de la construcción. Existe a su vez legislaciones en otros sectores que hay que flexibilizar, por ejemplo pongamos el de la energía, para ser atractivos a la inversión. Nos estamos viendo avocados a realizar cambios estructurales que permitan a la economía recuperar los niveles de empleo y en un futuro posibilitar al absorción del crecimiento natural de la población más el fenómeno de la inmigración que se ve que no parará hasta que las naciones de emisión desarrollen sus economías que desde hace décadas no pueden absorber sus desarrollos demográficos desbocados.
Creo que estamos en un panorama complejo por los grandes intereses económicos de sectores que no están sufriendo tan fuertemente la crisis y que pueden frenar la recuperación del empleo ya que implicaría perder sus derechos, a lo que no estarán dispuestos, en aras de promover la recuperación.
Un saludo.
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