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Según las conclusiones de un estudio de Analistas Económicos de Andalucía, perteneciente a la mayor caja de ahorros andaluza, Unicaja. En el año próximo la tasa de paro en la región se situará en torno al 28,6%, acercándose al 30%, y consolidándose en el segundo puesto del triste ránking del desempleo nacional, justamente detrás de las Canarias, que ya al cierre del segundo trimestre del presente ejercicio económico manifestó una tasa del 29,5%. Como podrán comprobar, las expectativas en cuanto al mercado de trabajo andaluz no son nada halagüeñas.

Para analizar el desempleo andaluz hay que hacerlo desde sus particulares causas justificativas, que a su vez, le distinguen del que manifiestan otras regiones del territorio español, estas son:

  • Aún en nuestros días es una economía muy dependiente de las actividades agropecuarias, en las que la inversión no se ha canalizado del modo más eficiente, máxime cuando se han destinado importantes inyecciones de capital vía fondos estructurales de la Unión Europea y de las ayudas de la Política Agraria Común (PAC)
  • A consecuencia de lo anterior, estas actividades agropecuarias, por la escasa o nula modernización, siguen siendo muy intensivas en mano de obra. Lo que conlleva a una progresiva pérdida de rentabilidad de las explotaciones, que a su vez, operan con una estructura de costes mucho menos competitiva que la de otros países que desde hace años, compiten con nosotros en los mismos productos que exportamos 
  • Es una región en la que el desarrollo futuro se ha ligado casi en exclusividad al sector turístico y a la hostelería, sector que se encuentra en horas bajas a causa de la coyuntura recesiva de la economía, aunque ha ‘maquillado sus cuentas’ con la recuperación de los flujos turísticos nacionales, que ante un descenso de la renta disponible y de la incertidumbre, deciden practicar turismo dentro del territorio nacional en lugar de viajar al extranjero
  • Adicionalmente, en la actualidad existe un importante problema de incentivos, en el que muchos colectivos, prefieren seguir en una situación de paro para seguir beneficiándose de las ayudas públicas, a la par que otros muchos logran compatibilizar con subsidios agrícolas como el PER, antes que desarrollar una actividad productiva por cuenta propia o ajena
  • Finalmente, es una economía menos transparente que la de otras regiones, a causa de la atípica normalidad de las actividades derivadas de la economía sumergida, hecho que justifica cómo el porcentaje de la población activa que se encuentran en una situación de paro se acerque peligrosamente al 30%, y no pase nada

Como podrán comprobar, esta mezcla es explosiva, y algún día necesariamente tendrá que desaparecer. Pero, mientras tanto, esta región del sur de España se está convirtiendo en un territorio en el que los desempleados, jubilados y otros ‘perceptores de rentas públicas’, suponen cada vez más un porcentaje mayor de la población. Todos vemos claras las necesidades de cambiar, ¿es tan difícil, o aún no tenemos los suficientes incentivos como para poder hacerlo? 

Vía | El Economista
En El Blog Salmón | Griñán mantendrá los impuestos en Andalucía para el 2010
Imagen | pasotraspaso

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