
Esta huelga general no tuvo el apoyo de la UGT y sí se sumaron los sindicatos USO, CNT, ELA-STV e INTG. Nicolas Redondo, cabeza de UGT no se sumó a la huelga general aunque sí acudió a las manifestaciones previas de la huelga general.
Esta ley fue la primera gran reforma de las pensiones que ampliaba el periodo mínimo de cotización de 10 a 15 años para tener derecho a una pensión contributiva. La base de cálculo de la pensión se ampliaba a los últimos 8 años cotizados, desde los dos últimos años que se consideraban hasta la reforma y exigía habiendo cotizado al menos dos años antes de la jubilación y marcaba los 65 años como edad base para la jubilación.
Esta norma legal era una ley que abarataba la cuantía de las pensiones, que dificultaba el acceso a la pensión contributiva y que fue duramente criticada por CC.OO. y con muchas discrepancias y mucha boca pequeña en la UGT. El caso es que entre 1980 y 1985, el número de pensiones pasó de 4,4 millones a 5,4 millones y de suponer un gasto del 5,77% del PIB pasó al 7,52%, con un gran número de pensiones por incapacidad, requisitos que se endurecieron en esta reforma.
Los sindicatos convocantes tuvieron que realizar un esfuerzo titánico para informar a la población, con el reparto de cientos de miles de octavillas y folletos informativos y con la celebración de miles de asambleas informativas en dos meses por todos los pueblos y ciudades. Pongámonos en contexto, en el 1985, sólo se contaba con RTVE, algunas emisoras de radio, no había internet y la prensa de todos los colores mostraba un rechazo frontal a la convocatoria de huelga general.
El velo del miedo recorrió esta huelga por la rémora dictatorial y represora, por la hipotética presión empresarial y patronal y por ser el primer varapalo importante a un Gobierno de izquierdas que ya tenía varios frentes sindicales importantes en la reconversión de los altos hornos en País Vasco o problemas serios con la minería asturiana y leonesa.
Los resultados de la huelga fueron dispares y dependen de quién de la lectura. Según el gobierno del momento, la huelga fue un absoluto fracaso; menos de 2 millones de trabajadores en huelga; según los sindicatos convocantes, la huelga fue un verdadero éxito secundada con más de 4 millones de trabajadores. A efectos de cambio legal y objetivo conseguido, la huelga fue un fracaso, dado que la reforma de pensiones siguió adelante y entró en vigor en 1986 cambiando los criterios de concesión de las pensiones de jubilación.
En El Blog Salmón | CC.OO. y UGT convocan huelga general para el 29 de marzo, Huegla general 29-M, Cómo se calcula la pensión de jubilación con la reforma de las pensiones
Imagen | ABC – Hemeroteca Publicación Nacional 21/06/1985 – pág 4