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¿Preparado para que Google Bank sea tu banco?

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Accenture acaba de publicar un estudio entre jóvenes (18 a 34 años) clientes bancarios norteamericanos a propósito de su relación con la industria bancaria, barajando una posible disrupción digital en la banca. En la encuesta, se pregunta si estarían dispuestos a trabajar con bancos creados o gestionados por empresas no bancarias, por ejemplo, a que Google Bank fuese su próximo banco. Y los porcentajes de aprobación son bastante aceptables.

Square es la preferida entre las opciones dadas a elegir (el ser una empresa de medios de pago es un fuerte aval, por mucho que a mi no me parezca especialmente rompedora). En segundo lugar se sitúa Paypal. Google se coloca en un honroso sexto lugar, pero por detrás de empresas como Costco o T-mobile.

Los outsiders que pueden llegar a la banca

Ya hablamos en su momento en el blog de una posible iCard, así cómo de los pasos que, en los medios de pago, estaban dando gigantes como Google o Amazon. De hecho, Francisco González, desde el BBVA, tiene claro desde hace tiempo que su verdadera competencia serán este tipo de gigantes. ¿Está en lo cierto?

El listado de empresas del estudio es bastante heterogéneo, hay pequeñas empresas que estan empezando y otras que son auténticos gigantes. Algunas son empresas claramente tecnológicas y otras son cadenas de distribución . ¿Qué rasgos más frecuentes podemos encontrar en estos outsiders que amenazan a los clásicos del negocio bancario?

  • Todos tienen una fuerte imagen de marca y una amplia facilidad de acceso, bien desde la vía tecnológica, bien físicamente a través de multitud de puntos de distribución.
  • Muchos cuentan con una fuerte capitalización y una caja que hace temblar a la apalancada banca.
  • La mayoría arrastran una gran masa de clientes muy identificados con la firma, casi una comunidad, clientes a los que poder vender servicios bancarios y clientes de los que se conocen numerosos hábitos de consumo. Y en el caso de Google, como luego veremos, hábitos a palo seco.
  • Todos ellos cuentan con una imagen de frescura que contrasta con con la de la satanizada banca
  • Buena parte de ellos han desarrollado filiales (algunas lo son en si mismo) que son Entidades de Dinero Electrónico, procesadores de medios de pago, un paso que va más allá de tener una jointventure de tarjetas de crédito para sus clientes con empresas financieras tradicionales, de cara a la fidelización comercial y el aprovechamiento del negocio financiero generado.

Vemos que cuentan con bazas importantes a la hora de poder plantearse el salto hacia el negocio bancario puro y duro. Es más, vamos a centrarnos por ejemplo en una empresa como Google, que tiene en su set de armas de destrucción masiva (de la competencia bancaria) si se introdujese.

Google, el precog banking

Muchos creemos que la verdadera ganancia del negocio bancario es la información. Sin poder profundizar como se merece el tema, pocas empresas cuentan con una mejor información del día a día, del pulso de la calle, que los bancos. Cosa distinta es que algunos (muchos) directivos bancarios prefieran cerrar los ojos a realidades que no les gustan, o que sus subordinados censuren los datos que choquen con la visión de sus gurúes.

Con todo eso, la capilaridad de las redes bancarias, el strip-tease del que disponen de finanzas de particulares y empresas, su acceso a los cenáculos del poder, junto con otras numerosas fuentes de conocimiento, hacen de los bancos una excelente atalaya para ver por dónde van los tiros. Y eso da poder y dinero (aunque quizás no desde el propio negocio bancario).

Pero aquí, los bancos chocan con Google, con un autentico mutante, con un precog (los que conozcan a Philip K. Dick o hayan visto Minority Report sabrán a que me refiero). Si Google es el padre, o al menos el principal muñidor de la publicidad contextual, si es capaz de rastrear toda nuestra información de las búsquedas, de los correos, de nuestras publicaciones en los blogs o en Google+ para realizarnos una oferta comercial, ¿alguien se imagina que puede hacer si se dedicase a la oferta de servicios propios bancarios?

Para empezar, y ya sólo con la tecnología de la que dispone podría detectar que clientes están interesados en determinados inmuebles y ofrecer hipotecas, o averiguar si nos informamos sobre determinados valores y ofrecer servicios de asesoramiento de inversiones o como brokers. Y si saben que ha fallecido alguien de tu entorno, una golosa oferta para los recursos que puedas heredar. Y si te preparas para la jubilación, nada como un estudio para cómo liquidar ese plan de pensiones que tienes en la competencia...

¿Asustados? Pues eso no es nada. Depurando un poco los algoritmos, pueden llegar a leer y procesar la información de nuestras pólizas de seguro y ofrecer una oferta lo suficientemente baja o adecuada para birlarle el seguro del coche a nuestro vecino, el de la agencia de la calle de bajo. Pero también pueden detectar pistas que les hagan creer que no deberían hacerte un seguro de coche, ni quizás de vida. ¿Se me entiende?

Más a más. Veo a Google perfectamente capacitada para desarrollar sistemas de scoring predictivo que dejen en mantillas los usados por la banca, automatizando las decisiones de crédito, con todo lo que eso tiene de bueno y de malo. Por supuesto, la palabra intimidad aquí estaría vacía de todo significado.

Por supuesto, el frontrunning en tema de valores es ilegal, pero ya me guistaria ver como se comprueba que Google no hace uso del mismo a través de su tela de araña.

Las barreras para estos nuevos jugadores

Quizás Google es uno de los jugadores que lo tendría más fácil para dar el salto. Pero, siendo sinceros, existen una serie barreras, de limitaciones, que Google y a los demás no se lo ponen fácil a la hora de convertirse en los nuevos banqueros (no confundir con los bankeros que ha habido que rescatar en España).

  • El sector bancario, cuenten la milonga que cuenten, está fuertemente regulado. En España, en EEUU,, dónde echéis la vista. Son claros estancos bancarios. Buena parte de esas ventajas de Google que he comentado son o serían declaradas ilegales. Y la filial bancaria, y por extensión todo el grupo, estarían sujetos a una maraña normativa inconmensurable y a una supervisión de los reguladores financieros nada agradable. ¿Se está dispuesto a perjudicar el negocio principal por esta aventura bancaria?
  • Los reguladores financieros son reacios a conceder fichas bancarias a empresas ajenas al negocio financiero. En parte hay una suerte de lobbies, explicable por la confluencia de intereses que no me acabo de cansar en manifestar, pero además existe el miedo de que estos nuevos bancos, especialmente bajo el sistema de reserva fraccionaria, se dediquen a financiar a las empresa del grupo propietario. ¿A alguien le suena Rumasa?
  • Es posible, que como ha ocurrido con Paypal, una empresa externa puede apoderarse de un nicho de servicios bancarios incipientes, donde la banca paquidérmica no sea capaz de llegar, por miedo a salir de su zona de comodidad. Pero cada vez eso es más difícil. Gente como Square lo están comprobando.
  • La banca, especialmente la llamada banca doméstica o banca comercial, la que conocemos todos nosotros a pie de calle, tiene unos márgenes muy estrechos y un alto apalancamiento. En algunos países, desde un punto de vista estrictamente financiero es un negocio con escaso atractivo y altos riesgos, cuya rentabilidad y sostenibilidad sólo se explica desde esa alianza público/privada con el Estado. Fuera de esto, sólo nos queda lo referente a la información y al poder, que comentábamos párrafos atrás (casi, casi que me recuerda a la intervención de algunos empresarios de la construcción en los clubs de fútbol en los años dorados). En la cumbre hay sitios para pocos, y los codos, propios y del primo de Zumosol llamado Estado, funcionan que no veas.

No dudo que veamos el desembarco de algún jugador de estas características en este mercado, pero casí que apostaría más por alianzas, joint ventures, venta de tecnología, etc, con bancos que ya operan en el mismo.

Eso sí, sin duda los chicos de Accenture estarán encantados de vender a los bancos sus soluciones mágicas para evitar estas amenazas y por otro lado, ceder su expertise a aquellas empresas no bancarias que se atrevan a dar el salto. Business as usual.

¿Opiniones al respecto?

Más información | Gigaom, Invertia, RT

En El Blog Salmón | Doce opciones innovadoras en medios de pago, Monedas virtuales si, monedas virtuales no , Apple: la maldición de tener dinero

Imagen | FamZoo

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