
Hace unos años el selectivo español Ibex-35, aunque con matices, era un índice bastante fidedigno del pulso de la actividad económica en nuestro país, situación que ha dejado de ser así por la apertura internacional de los principales grupos empresariales españoles como Acciona, Actividades de Construcción y Servicios (ACS), los bancos BBVA y Santander, y otros ‘gigantes’ como Telefónica, que con una globalización progresiva de los mercados en los que operan, han conseguido en mayor o menor medida depender cada vez menos de la situación socioeconómica en España.
Este hecho ha cambiado el vínculo entre dicho índice bursátil y la economía española, tomando caminos diferentes, e incluso opuestos en ciertas ocasiones, al ser empresas que ya no operan solo en España, tomando mayor conciencia de ello los inversores internacionales.

Acciona ha tomado una decisión muy parecida a la que tomó el Gobierno japonés hace dos años. Para reducir las emisiones de CO2 en la época estival va a subir un par de grados la temperatura de sus edificios, pasando a ser de entre 23 y 24 grados. Y para que sus empleados no pasen calor, les recomienda que no usen ni traje ni manga larga, siempre que las condiciones lo permitan (es decir, que posiblemente la gente que trabaje en el área comercial pasarán calor este verano).
Un nuevo capítulo en el interminable culebrón por Endesa. Acciona y Enel han anunciado que si la OPA de E.ON fracasa ellos lanzarán una nueva OPA por la empresa energética española. La cotización de Endesa ha sido interrumpida hasta el lunes y la CNMV ha hecho un anuncio algo sorpredente, ya que choca con la línea que hasta ahora defendía: impide que Acciona y Enel lancen una OPA en los próximos 6 meses y permiten a E.ON mejorar su oferta. Si E.ON se retira de la puja entonces no habría restricción temporal y Acciona y Enel podrían lanzar la oferta automáticamente.