
Tal y como acabamos de comentar, la futura Ley de Servicios de Atención al Cliente que se pretende aprobar introduce un aspecto bastante novedoso que ataca a la base de estos sistemas en la actualidad, dado que se exigirá una preparación y formación adecuada para los trabajadores que realizan estos servicios de atención al cliente.
Tal y como comentó ayer el vice Rubalcaba, esta formación de los trabajadores debe ser constatable y ahí es dónde quiero llegar. Hoy en día, estos servicios se prestan deslocalizados, normalmente en países con costes laborales mucho más bajos que en España y nos encontramos con la barrera del lenguaje, a pesar de hablar el mismo idioma, algunas veces no lo parece, así como la formación espécifica de manual que estos trabajadores siguen a rajatabla. En esta tesitura, la única manera posible para regular la formación específica de trabajadores, la tenemos en el establecimiento de una profesión y titulación específica para teleoperador, y ya de paso, establecer ciertas barreras de entrada en el sector.

