
Una vez más nos encontramos en la situación donde las empresas hablan mucho pero fallan en sus responsabilidades sociales.
En estas páginas hemos hablado mucho de la necesidad de cambiar la forma de trabajar, es decir, de cambiar la forma en que se piense el trabajo. La idea de que sólo estás trabajando si te veo en tu puesto, es vieja y, viendo el bajo nivel de productividad en España, también equivocada.
Parte importante de esto es la conciliación entre la vida privada y la vida laboral que todos pronuncian en teoría pero muchos suspenden en la realidad.


