
No sólo Ben Bernanke actúa a espaldas del gobierno y del pueblo de Estados Unidos. Un reportaje publicado ayer por The New York Times, dio cuenta que los grandes bancos dominan a sus anchas el opaco, lucrativo y desconocido mercado de los derivados financieros, y que mantienen reuniones secretas una vez al mes, para consolidar su supremacía global. El título del artículo no deja lugar a dudas: “A Secretive Banking Elite Rules Trading in Derivatives“. La élite bancara controla un mercado de 700 billones de dólares.
Ya hemos hablado de los Credit Default Swaps o swaps de incumplimiento crediticio y de las formidables ventajas que ofrecen a su selecto grupo de inversores, cuya cuota mínima por operación es de 10 millones de dólares. Y no es broma. Por algo en este mercado se transa doce veces el PIB mundial, una cifra que supera astronómicamente todo lo que se comercia en los mercados bursátiles, que al lado de este gran negocio es una bagatela.

