
Los términos multinacional y global son confundidos demasiado a menudo en el mundo empresarial sin darnos cuenta la especial importancia que posee cada uno de ellos.
Para asentar las bases que diferencian cada una de las dos estrategias empresariales de las que hablamos, deberíamos decir que en primer lugar este tipo de desarrollos siempre lo llevan a cabo empresas de primer grado, es decir, aquellas que no sólo poseen cierto nivel de asentamiento en cuanto a sus productos o servicios sino que además poseen un gran músculo financiero con el que lanzarse al mundo.
La mejor forma de conseguir que una empresa lleve a cabo este tipo de estrategias desde su propia matriz es cuando se presentan oportunidades básicas en los mercados target que quieren desarrollar o empezar con su actividad. Cuando consiguen receptividad o el propio mercado la demanda, ellos sólo tienen que sentar las bases de la oferta.
