Ayer hablé de un estudio donde me llamó la atención el alto número de trabajadores normales que todavía hay muchos trabajadores que no les gustaría un jefe mujer.
En la encuesta, también se preguntaba de lo que más buscamos de nuestro jefe, que es lo siguiente:
que potencie el trabajo en equipo (29%)
que tenga una comunicación fluida con sus empleados (25%)
Cuando alguien llega a jefe en una organización, se encontrará con la mala fama y los malos sentimientos en contra de jefes que había antes de llegar y heredará estos sentimientos.
Hay posibilidad de mitigar estos, de cambiar la impresión de que todos los jefes son malos y de mejorar la situación pero hay que actuar rapidamente.
En una encuesta a trabajadores de lo que piensan de sus jefes y sobre qué pueden hacer mejor, salen los ocho secretos de ser un buen jefe.
Los fines de semana son tiempo de cine. El viernes nos tocaba recordar una de las mejores actuaciones de Alec Baldwin. Alec no pasará a la Historia del Cine como un gran actor, pero aquí estuvo sembrado. Otro tanto podemos decir de Ben Affleck, en su interpretación de Jim Young en Boiler Room, titulada en España como El Informador (en mi opinión, un error). Me consta que la película, donde veremos más rostros conocidos, apenas tuvo eco en nuestro país.
Y sin embargo debería ser visionada necesariamente, si algún día se aprobase una asignatura de Conocimientos financieros en nuestra formación obligatoria. Clava como funciona un chiringuito financiero, los mecanismos psicológicos de captación de colaboradores y víctimas, etc…JT Marlín lo tenemos mucho más cerca de lo que creemos.
Lamentablemente en Youtube no existe la versión en castellano. Os cuelgo una traducción (un pelín libre) al castellano de la secuencia arriba colgada. Siento los tacos,pero creo que son necesarios. La traducción esta a partir de que Jim Young echa de la sala al que se rie del que se confundió de silla. Bon apetit!!!!
Cómo puedes saber si tu jefe es tóxico, es decir, un problema para tu buen funcionamiento y tu crecimiento en el trabajo.
Existen señales que se pueden ver para saber qué clase de jefe una persona puede ser. Estas se pueden manifestar incluso cuando estás entrevistando con ellos.
Mejor saber lo antes posible si tu posible futuro jefe va a ser tóxico.
Con todas las escuelas de negocios que existen, es fácil suponer que la gestión es una ciencia que tiene claridad, que tiene uniformidad, es decir, que hay acuerdo de lo que es, y qué se puede enseñar.
La realidad es que la gestión tiene muy poco de ciencia dura y por eso algunos lo llaman ciencia social.
Ser una ciencia incierta, no lo hace menos importante ya que la buena gestión lleva al éxito de la empresa y la mala gestión al fracaso.
Una gran parte importante de la buena gestión se refiere al trato personal, el trato con los trabajadores.
Estos días de atrás he estado leyendo Diario de un Director de Sistemas. Me ha gustado comprobar que, aun estando muy muy lejos de los Departamentos y Sectores por los que me he movido, los problemas, la casuística, son similares en cualquier empresa, en cualquier área. Especialmente me ha interesado uno de los posts, el que dedicaba a la marcha de la empresa de uno de los jefes y del posible efecto arrastre con otros empleados.
Es algo muy común en determinados puestos, en determinado tipo de empresas. En vez de montar una estructura ex novo, en vez de comprar una empresa rival, igual me sale más barato fichar al líder del grupo y conseguir que este se traiga a todo o parte de su equipo. Es algo especialmente utilizado en la Banca Privada, donde ademas te acabas llevando a los clientes(y si no que se lo digan a los del Sabadell tras comprar el Urquijo), en la abogacia, etc. Yo lo he visto a pie de calle, y comparto el análisis que se realiza en el post sobre cómo tomar la decisión de marcharse con tu tribu o no. Pero desde una perspectiva menos centrada en la decisión de cada uno, y más en los pros y los contras de esta estrategia, creo que conviene destacar algún tema:
En mis andanzas por la web encontré un antiguo artículo de la Harvard Business School, la escuela de negocios estadounidense, que, aunque ya es desde hace tiempo, me pareció que tenía relevancia hoy.
Nos da unas pistas de cómo llevarse bien y tener éxito cuando entra un nuevo jefe en nuestra empresa o en nuestro equipo.
Primero, nos dicen que hay muchas cosas que aclarar con tu nuevo jefe, y las explica bastante bien. Estas aclaraciones comienzan con:
Clarificar sus expectativas lo antes posible.
Conseguir su compromiso sobre los recursos que necesitas, aunque vinculadas a la situación real en que te encuentras.
Establecer cómo trabareis juntos.
Busca éxitos rápidos en áreas importantes para el nuevo jefe.
Conseguir buenos comentarios de personas que tu jefe respeta.
Para los que están o pueden estar en situación de ser nombrado a un puesto de mando, esta información puede ser útil. Gestionar equipos no es nada fácil y, si has entrado y el equipo ya existe, es aún más difícil.
Los problemas potenciales que se encontrarán estos nuevos jefes son:
Aislamiento.
Entrar como si siempre tienen la respuesta.
Quedándose demasiado tiempo con el equipo que se encuentra.
Intentando hacer demasiado.
Ser asesorados o influidos por la gente incorrecta.
Fijando expectactivas poco realistas.
No construir coaliciones.
Las soluciones que nos dan para mitigar cada uno de estos problemas en orden son:
Pues el mal rollo entre trabajadores y sus jefes o supervisores sigue en el trabajo todavía a niveles demasiado altos, como confirma un reciente estudio de la Florida State University. Este estudio confirma que, cuando trabajadores se van de una empresa, no suelen irse por el trabajo sino por el jefe.
Los resultados principales del estudio incluyen:
31% dicen que sus jefes les han dejado de hablar en algún momento.
37% dicen que sus jefes no les han reconocido su mérito cuando debían.
39% dicen que sus, en algún momento, jefes no han mantenido sus promesas.
27% dicen haber visto que sus jefes han hablado mal de ellos a otros compañeros o a otros directivos.
24% han notado que sus jefes han invadido su privacidad.
23% dicen que sus jefes han culpado a otros para cubrir sus errores o para minimizar quedar mal-
Cuando estás buscando trabajo, quízás la entrevista más importante es la que se debe hacer a tu posible jefe. Probablemente, no es una entrevista que se podrá hacer de forma clara y directa, especialmente si te interesa el puesto, ya que no suelen reaccionar bien a la petición.
Si no se puede hacer directamente, quizás se puede encuentrar a alguien que ha trabajado en la misma empresa y que le conoce o, mejor, que haya trabajado directamente con tu posible jefe.
Si se encuentra a alguien con esta información, Guy Kawasaki nos ha dado una lista de diez temas que se deberían preguntar.