Después de la aproximación, si se puede llamar así, de Ruíz-Mateos a Northern Rock, parece ser que este tiene un nuevo caballero blanco. Richard Branson, propietario del grupo Virgin, esta interesado en adquirir esta joya para unirlo a su grupo empresarial, y así poder ampliar el negocio que tiene su financiera Virgin Money. Branson no se esconde y ya ha dirigido una carta a los clientes del Northern Rock animándolos a confiar en su oferta. Branson, que comenzó su fortuna gracias a su sello discográfico y al éxito de Tubular Bells de Mike Oldfield, puede acabar convertido en todo un Banquero de la City. Seguro que ni el mismo se lo hubiese imaginado.
¿Por qué ese interés de Branson en un Banco con tantas dificultades?, ¿acaso su financiera Virgin Money no vende prácticamente todos los productos bancarios habidos y por haber?

Alguno de sus colegas en Europa piensan que si,