
Hay un viejo dicho español, y es que nadie duros a peseta. Nadie regala, y i parece lo hace es necesario desconfiar de inmediato. Pocas frases resultan más gráficas y más ignoradas por el ciudadano de a pie. Ni CNMV, ni Banco de España, ni Dirección General de Seguros, ni nada de nada. Para empezar, que se nos quede bien metido en la mollera: nadie da duros a peseta.
Y pensando en los duros, me ha venido a la memoria como en este país hubo una época en que muchos españoles denominaban peso a los muy populares duros, o monedas de cinco pesetas. Así, era frecuente oír que algo me había costado veinte mil duros o veinte mil pesos. Se trataba de zonas muy influenciadas por la inmigración, y es una costumbre que perduró, al menos entre la gente mayor, por lo que yo conozco, hasta bien entrados los años ochenta.
Pues bien, ahora olvidad todo lo que os he dicho. En Argentina hay quien da duros a peseta. O más concretamente, que da pesos por centavo, o casi, si se me permite la exageración. Si es verdad que como dicen Argentina quiere hacerse oír en la próxima reunión tupperfinanciera que se va organizar, este caso puede causar admiración mundial. Desde luego, son sólidas bases para refundar el capitalismo conforme al socialismo del siglo XXI. Pasen y vean.
