
No le tengo una especial simpatía a Correos. Creo, y así lo he denunciado en Pymes y autónomos, que se ha dedicado durante años hacer dumping, competencia desleal, a las empresas privadas del sector de la mensajería. Y todo ello gracias al monopolio que detentaba respecto a correo ordinario. Dichas práctica no eran inocentes para nada. Buscaban potenciar negocios alternativos para que, cuando ese monopolio despareciese, poder sobrevivir. ¿Sorprendente? Para nada, aunque he de reconocer que a veces consiguen superarse.
Un Juzgado ha desahuciado a Correos de su local sito en Santillana del Mar. Dicho local, que venía ocupando desde 1964, lo ha perdido debido al impago de la renta. A última hora, intento enervar el desahucio consignando judicialmente una cantidad errónea, lo que condujo a que el juez a determinar que en el plazo de mes y medio debía dejar libre el local.
Este suceso me plantea distintas lineas de reflexión:
