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España vuelve a incumplir el déficit: cronología del engaño de todos los años
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España vuelve a incumplir el déficit: cronología del engaño de todos los años

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Actualización: A día 31/3/2016 se ha confirmado que el dato de déficit para 2015 ha sido del 5,2%, un punto más que el objetivo.

Esta semana se publicará el déficit público de España en 2015. Ese déficit que hasta el último momento se dijo que cumpliríamos y que realmente todo el mundo sabía que incumpliríamos. Incluso el propio Gobierno, como se ha sabido recientemente.

La cronología de el engaño del déficit todos los años es la misma: estimamos un crecimiento e ingresos superiores a los reales, un gasto inferior al real y de ahí sale. Lo sorprendente de 2015 es que el crecimiento ha sido muy superior a lo presupuestado y aún así no hemos logrado cumplir.

Nunca cumplimos el déficit

La historia nos avala. Desde que estamos en crisis el Gobierno siempre ha sido muy optimista con el déficit público. Siempre hemos pronosticado que íbamos a cumplir los objetivos que nos fijaba la UE desde Bruselas y siempre lo hemos incumplido.

Si nos fijamos en los últimos años veremos que siempre hemos incumplido el objetivo. En 2012 por 0,4 puntos (y eso que hubo una revisión al alza del objetivo), en 2013 por 0,12 puntos y en 2014 por 0,22 puntos (aunque en realidad solo 0,02 del original).

¿Por qué este año iba a ser diferente? E Gobierno ha dicho por activa y por pasiva, una y otra vez, que en 2015 sí, lograríamos llegar al objetivo de déficit de 4,2%. En realidad estaremos más cerca del 4,5%.

Este año el crecimiento ha sido potente...

Lo diferente de este año es que hemos batido todas las previsiones de crecimiento económico. La Comisión Europea, por ejemplo, pronosticó que creceríamos 0,8 puntos menos de lo que hemos crecido. El PIB subió a un ritmo del 3,2% y la media de las previsiones se quedó en el 2%. Hasta el Gobierno se quedó corto.

Había una esperanza. Un buen crecimiento trae más ingresos y menos gastos (la reducción del desempleo reduce significativamente el gasto público) y eso puede compensar la balanza de una forma brusca.

Realmente hay un pero en todo este razonamiento: la reforma fiscal presentada por el Gobierno en 2014 y que reducía el IRPF en dos fases, una en 2015 y otra en 2016. Además el Gobierno decidió adelantar la rebaja de 2016 seis meses.

...pero tampoco hemos cumplido

En octubre Bruselas daba un aviso: el déficit no se cumpliría en 2015 y tampoco en 2016 en base a los presupuestos. El Gobierno afirmó entonces que no era verdad y que no harían falta nuevos recortes.

Pero eso es lo que dijo oficialmente, a la prensa. En cambio el 15 de octubre de 2015 el Gobierno reconocía a Bruselas que no cumpliría el objetivo de déficit en dicho año. De cara al público, en plena precampaña electoral, decía una cosa. Pero por otro reconocía otra.

Está claro que todos los Gobiernos son optimistas para poder gastar más de lo que tienen, es algo habitual. Lo que no lo es tanto es que quede constancia de que han mentido de forma descarada a la opinión pública, como ha sucedido esta vez.

Así que todo lo dicho de que no hace falta retocar el Presupuesto de 2016 también es falso. El que acabe gobernando en España tendrá que hacer frente a importantes recortes. ¿Será capaz de hacerlo un Gobierno que viene de la oposición y quemarse a la misma velocidad que el PSOE de 2008 o el PP de 2011? Creo que sería más positivo salir de esta senda del engaño continuo y negociar con Bruselas objetivos realistas y con reducciones más lentas del déficit.

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