Tras la sesión de investidura del alcalde madrileño, Alberto Ruiz Gallardón, la primera Junta de Gobierno de la nueva legislatura ha comenzado con fuerza en lo que a fiscalidad se refiere, en concreto sobre la figura del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI), popularmente conocido como ‘la contribución’. Determinándose una subida del 5,7% anual a partir del próximo año y durante los diez siguientes, de tal modo que en términos medios, los madrileños verán incrementada la ‘factura’ de este impuesto en un 74% para el año 2021.
Esta medida acrecentará aún más la presión fiscal que el Ayuntamiendo de la capital de España ejerce sobre los madrileños tras el no muy lejano establecimiento de otro tributo local, como es la Tasa de basuras, disminuyendo aún más la renta disponible a un ciudadano que cada vez está para menos sorpresas.


