Recordamos que hace un par de años, el banco español, Banco Bilbao Vizcaya Argentaria (BBVA) intentó comprar el banco italiano, Banca Nazionale del Lavoro (BNL)
En esos momentos, el banco holandés, ABN-Amro, también estaba en esa batalla y, al final, se llevó el gato al agua.
Durante ese proceso, denunciamos varias veces los tratos de favor de Antonio Fazio, el entonces presidente del banco central italiano, con sus intentos de entorpecer las compras de un banco italiano por parte de bancos no italianos, a pesar de que era en contra de la ley europea tratar a un banco europeo no italiano de forma discriminatoria en comparación con su trato a los posibles compradores italianos.
El deseo de crear un campeón nacional en el sector financiero fue demasiado fuerte para Antonio Fazio y, como consecuencia, tomó unos pasos para favorecer a sus amiguetes locales.

Hace unas semanas, el Presidente del gobierno italiano, Romano Prodi, estuvo delante de las cámaras, acompañado por su homólogo español, y pronunció que su gobierno no entorpecía operaciones de empresas italianas por parte de empresas europeas.
He dejado claro en este blog que la actuación del Presidente del Banco de Italia, Antonio Fazio, ha sido nefasta y que debería dimitir por sus intervenciones en contra de bancos extranjeros (incluso europeos) y por las ayudas privilegiadas a sus amiguetes, incluso está siendo investigado por los jueces de su país. No obstante, resulta desagradable ver a los políticos italianos aprovecharse para criticarle y metiendo la política donde no debe estar.