Para poder votar este post tienes que identificarte o registrarte aquí.
Para votar este post conéctate con Facebook
Connect

La devaluación del yen japonés, comentada ayer por Remo, no hace más que repetir la historia de la Gran Depresión. Tal como hace 80 años, las devaluaciones competitivas promovidas por los bancos centrales a escala mundial, no hacen más que aumentar el tamaño de la fosa. El Banco de Japón puso en su ventanilla una cifra cercana a los 20 billones de yenes para frenar la apreciación de esta moneda frente al dólar, tras su mayor apreciación desde 1995. Sin embargo, lo único que frena, de manera tibia y temporal, es la caída del dólar, la divisa generadora del gran caos financiero que vive el mundo. Los banqueros centrales siguen aún sin comprender las raíces monetarias de la crisis, y con sus medidas solo alargan la ya inmensa agonía que vive el planeta.
La manipulación de la moneda nipona es solo una solución transitoria (para un par de meses, basta ver la gráfica) frente a los enormes desequilibrios globales creados precisamente por las políticas monetarias. Frente a esta gran crisis, cuyo saldo mayor es el gigantesco desempleo que vive el planeta y que ha sido reconocido, finalmente, por el FMI dado que llega a 230 millones de personas, los países no tienen más herramientas que la devaluación competitiva. Se busca fortalecer la competitividad de las exportaciones, pero con el gran riesgo de dejar la moneda a expensas de los especuladores que harán su ganancia a costa del carry trade y los diferenciales de tasas de interés entre Japón y países como Australia y Brasil.
Leer más