
Como explicó Remo en un artículo el día de ayer, la expropiación de una filial de REE por parte del Bolivia tiene una repercusión más mediática que económica. Tanto es así que incluso me atrevería a pensar que lo que Evo Morales ha hecho ha sido reírse gratuitamente del Gobierno de España en un momento en el que las relaciones de nuestro país con el vecino sudamericano de Bolivia, Argentina, no atraviesan su mejor momento.
Tan curiosa ha sido la noticia que la expropiación fue anunciada pocas horas antes de que Evo Morales inaugurase junto con Antonio Brufau, presidente de Repsol, una nueva planta procesadora de gas del campo Margarita, el segundo del país, y cuyo suministro se destinará íntegramente al abastecimiento de Argentina. Todo muy rocambolesco, ¿no creen?


Muchos países se han dado cuenta de la importancia de la inversión extranjera y de los beneficios, aunque no siempre, que esta trae consigo.