Hace unos días ABN-Amro proclamó su neutralidad entre las dos ofertas que tiene sobre la mesa, la oferta que quería, la del banco británico, Barclays, y la oferta alternativa, la del consorcio liderado por el banco escocés, Royal Bank of Scotland (RBS), y con el español, Banco Santander Central Hispanoamericano (BSCH) y el belga, Banco Fortis, formado parte.
En estas páginas dudamos de su compromiso a la neutralidad.
Días después, Rijkman Groenink, el consejero delegado de ABN Amro, aconsejó a los accionistas de Fortis que voten en contra de la propuesta de sus directivos. Estos han puesta a votación de sus accionistas que Fortis continúe con esta operación, votación que requiere aumento de capital.
