
La crisis económica empieza a afectar de forma seria a muchas de las compañías automovilísticas y la primera que ha decidido empezar a recortar costes y cerrar su división de Fórmula uno ha sido la antiquísima escudería de Honda, que llevaba casi 50 años ininterrumpidamente compitiendo y metiendo sus monoplazas siempre en algún cajón de las carreras durante casi todas las temporadas.
Según el Presidente de Honda Motor, Takeo Fukui, que gestiona además de la compañía automovilística la dirección ejecutiva de su división de Fórmula 1: “la incertidumbre que rodea el panorama económico global sigue creciendo y esperamos que nos lleve un cierto tiempo recuperarnos”. Por lo que es previsible que uno de los primeros fabricantes mundiales de coches desde hace unos años se está viendo también fuertemente afectado por la crisis.
