Kukutza en euskera podría traducirse como bandada de cucos. Si, de cucos, esos pájaros tan simpáticos que no tienen nido propio y que parasitan los nidos ajenos. Así que he de reconocer, que poéticamente, el nombre le viene al pelo a los okupas que se apoderaron de una vieja nave en Bilbao para convertirla en su base de operaciones, en un “centro cultural” o gaztetxe (centro juvenil)que tambien sirve de alojamiento de algunos de ellos.
La historia de Kukutza es conocida. Una nave industrial que con el paso del tiempo queda absorbida por el crecimiento residencial de la ciudad. Cincuenta años vacía, hasta que hará 13, los okupas se hacen con ella. Ahora, en plena crisis inmobiliaria, Cabisa, la promotora propietaria desde hace 15 años, ha solicitado la licencia de derribo del edificio. Según unos con la finalidad de edificar viviendas, mientras que la versión de la promotora es que el inmueble amenaza ruina y supone un riesgo cierto. En medio queda el Ayuntamiento de Bilbao, que ya ha manifestado que se tiene acoger a la legalidad vigente, y que las licencias son actos reglados, advirtiendo que no esta dispuesto a gastarse 6 millones de euros en salvar a Kukutza.





